Black diamond

1 02 2011

Es dificil que una biblioteca pública te sorprenda por dentro y menos aún que su interior te invite a ponerte a estudiar. Pero los daneses adaptaron la arquitectura para hacer centros comerciales con el arte de construir bibliotecas. De este modo salió la Black Diamond, bonita por fuera y hermosa por dentro.

Llamemos a las cosas por su nombre. La Royal library Black Diamond combina escaleras mecanicas, pasillos interminables, comedores con mantel y velas en las mesas, sillones y las caracteristicas grandes cristaleras que te permiten contemplar el exterior. Las vistas no están hechas para despitados estudiantes porque a através del cristal se observan canales que confluyen, edificios modernos armonizados con antiguos y barcos con turistas pegados a una camara.

Si lo suyo no es el arte moderno no se preocupen que la biblioteca no surgió de la nada.  Una pasarela acristalada cruza por encima de la carretera a otro edificio. Cambiamos de siglo y nos insmiscuimos en el colegio Hogwarts de Magía y Hechiceria, en mitad del sXVIII. Si no fuera porque no hay retratos de Albus Dumbledore uno perfectamente podía asociar las mesas, lámparas, bustos y estanterias a la bilbioteca descrita por J.K. Rowling. Ya les digo, ene sta parte a uno le entra ganas de coger un libro y leer durante horas.

Tiene su lógica. Ya que los estudiantes pasan largos periodos de su vida adolescente en la biblio (o así debería de ser), ¿por qué no hacerlas dignas de admirar?. Lo dicho a estudiar! =)

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“Les di un libro” (a ellas) ^^

12 11 2010

Continuo escribiendo desde el exilio, hoy, desde la biblioteca. De camino a “mi casa” me encontre con la primera sorpresa del dia y que me ha dejado algo preocupado. La puerta principal de la universidad tiene 2 paneles, uno informa del horario de los trenes y el otro informa de la temperatura y del viento. Bueno pues hoy marcaba la muy agradable temperatura de -8 grados bajo cero a las 12 del mediodia. La suave brisita, por llamar de alguna manera al viento matador que aun yendo cuesta abajo con la bici te impide avanzar, hacia subir la temperatura a los -3 grados celsius. Esto deja 2 lecturas: la primera es que si a las 12 marca esa temperatura imaginense a las 2 de la noche un 19 de diciembre. La segunda es que si iba sin bufanda, guantes y gorro, llevaba una simple camiseta con la cazadora encima y NO TENIA FRIO, es que me estoy aclimatando o acostumbrando a este frio danes.

La segunda sorpresa del dia es una confesion. Por casi todos es sabido que doy clases de spanish a una chica polaca. Como ella quiere y estudia mucho en casa, en 10 clases ya la he ensenado todos los adverbios y verbos regulares, algunos irregulares, 4 folios de vocabulario, los determinantes y las reglas de acentuacion. si a velocidad de crucero va la cosa. Pero el caos es que aprueba los “test” que la hago. La confesion llega en forma de que no me atrevo a ensenarla los pronombres que funcionan como complemento directo y complemento indirecto. Los korallies saben a que 2 pronombres me refiero =) Reconozco que meto la pata hasta el fondo y sera dificil que lo corrija. Os dejo un articulo muy interesante acerca de este fenomeno: http://lengua.laguia2000.com/general/leismo-laismo-y-loismo

Escribire por la noche otra entrada ya que tomorrow a las 8 sale el vuelo con destino BERLIN =)





La biblioteca

9 11 2010

En vista de que Windows me da una tregua permitiéndome actualizar el blog, voy a explicarle como es mi nueva casa, es decir, the library.

Moderna, señorial, amplia y acogedora, situada entre 2 lagos, con ventanas como paredes y bibliotecarios como afables ayudantes; así se nos muestra este gran recinto negro medio escondido. La primera vez que uno entra, le da la sensación de encontrar en un sitio semi-vacio, con pocos libros y escasas mesas. Pero cuando se convierte ese frio lugar en tu casa, uno lo encuentra hasta acogedor. Siempre pensé que las bibliotecas eran un centro muy importante de socialización. Allí vas con tus amigos, te encuentras con otros conocidos, te relacionas con nueva gente e incluso, quien sabe, no lo descarten; pueden conocer a su gran amor.

Claro que hay bibliotecas y libraries. Mi biblio de Barajas es un zulo, sin apenas ventanas, semi-desierta de libros y con 4 largas mesas donde la gente estudia. Aún así lo adoro. My new library is different. Basicamente, basta con decir que es Dinamarca. Solo así se entiende las innovaciones tecnologicas que te encuentras. Aún sigo preguntándome como es posible que haya una tele, aparentemente no suena. Te acercas a ella y no suena. Ves una silla roja a lo lejos. Solitaria. Llegas a su lado y de repente escuchas como sale voz desde un altavoz del techo. Satisfecho te sientas ya que se puede oir. Desconcertado te levantas. ¿Cómo es posible que si te sientas se escucha mejor que si estas levantado más cerca del altavoz?. La tecnologia también llega a la hora de llevarte un libro. Hay una maquina donde introduces tu carnet universitario, escribes tu clave, pasas el libro por el sensor y te sale un tiquet con el día que debes devolver el libro. Fácil, sencillo y para toda la familia.

Entre otras cosas peculiares de la biblioteca se encuentra que puedes beber y comer dentro. Es más hay una máquina que sirve café y un rico chocolate calentito. También puedes hablar en voz alta e incluso puedes comprar bolsas, camisetas o cualquier otro artilugio relacionado con la universidad. Al más puro estilo de una tienda de souvenirs.

Pero como todo en esta vida, the library tiene inconvenientes. Su amplio horario impide que uno esté allí más allá de las 19:00. Sus amplias cristaleras tienen doble función: distraerte contemplando el lago y deprimirte viendo anochecer cada día más temprano. No obstante, ahora mismo es el lugar donde doy clases de español, trabajo en el project, estudio inglés, leo libros y como bocatas. En fin, mi nueva casa





Pon un extranjero en tu vida

23 09 2010

Hay dias en los que te pasan mil cosas y es imposible resumirlo en una entrada…

Estoy preocupado. Muy preocupado. Hay días que apenas hablo inglés. Somos un grupo tan grande de españoles que nos rehuyen, incluso nos dicen que no vienen con nosotros por hablar todo el rato en español. Tienen toda la razón pero deben comprender que no es culpa mía tener los mismos horarios y costumbres que los españoles o que en esta residencia seamos más de una docena. Sin embargo debemos integrarnos y esta mañana he dado el primer paso: he comido en la cantina a las 12:30 con Erasmus extranjeros. Encima he recibido el piropo de Barbara y Moritz al decirme que desde que me conocieron hasta ahora he mejorado mi inglés =) Debido al buen tiempo (sol y ¡¡calor!!) hemos comido fuera por primera vez; mientras que en España está lloviendo, trelere trelere… La verdad es que la mañana ha sido muy productiva. En clase de danés soy el único español que resisto y cada vez veo que me gustan más las clases. La pronunciación me sigue costando pero luego me alegra ir por la calle y saber el significado de algunas palabras o verbos. Mads, el profe, hace las lecciones amenas por lo que las 3 horas se me apsan volando. Hoy tocó hacer un dictado, escribir un texto breve presentándonos y poner una palabra desconocida para nosotros en cada letra del abecedario.

Después de danés y la comida europea aproveche para darme un paseo por los confines de la universidad en bici. Descubrí que a escasos 20 metros de mi facultad hay cabras pastando, una casita de un agricultor con su terreno plantado y mucho mucho campo. Esto para un madrileño de ciudad causa impresión. De veras. Feliz y motivado me fui a la biblioteca a coger un libro en inglés y me quedé en ella leyendo durante una hora. La biblio es un sitio muy acogedor, con 3 plantas, muy moderna y organizada -como todo en este país-, grandes cristaleras que la hacen muy luminosa y con un sistema de reserva de libros peculiar. Tu llegas a una máquina, introduces tu carnet universitario, pones tu contraseña, pasas el código de barras, eliges la fecha de entrega dentro de un plazo y listo. Parece sencillo pero aquí al servidor le ha costado un buen rato averiguarlo. Mi danés no me llegaba para traducirlo todo y hacerlo bien a la primera.

En esto eran las 15:10 y llegaba yo a mi cuarto por fín para limpiar y recogerlo un poco cuando Claudia, Eva y Lurdes me convencieron para ir a Copenhague a pasar la tarde. Viendo el solecito en el cielo azul no me lo pensé 2 veces y allá que fuí. A la llegada a la plaza del ayuntamiento me esperaba la que iba a ser la primera manifestación danesa a la que asisto. Primero vimos los globos y banderitas que portaban un grupo reducido de personas y obviamente fuimos a olisquear a ver que se cocia. Nos explicaron que se congregaban delante del ayuntamiento para protestar por el recorte presupuestario en ayudas a bebes, discapacitados y ancianos. Nos inmiscuimos entre la gente -muchas familias con sus bebes y algunos jovenes- y cogimos una pancarta que no sabiamos que ponía. Una señora muy agradable con una cesta llena de galletas nos ofreció probarlas. Eran galletas de mantequilla, muy populares en estas tierras. Cuando me quise subir al muro para echarles una foto me encotnre con que en la plaza se habían congregados ya varios centenares de personas en un ambiente muy festivo, con conciertos y cánticos reivindicativos. O vete tu a saber de qué porque no entendiamos nada. Después de esto nos fuimos de compras. Bueno, más bien se fue Lurdes sola proque nosotros fuimos de “steal”. El otro día me recordaron que existe un verbo llamado “buy” pero no sé que significa. Una hora más tarde nuestras carteras estaban llenas de souvenirs.

Ayer volvimos a salir de fiesta por Copenhague y para mi sorpresa hay bastante ambiente a pesar de ser viernes. eso si, los daneses son bipolares. Entras en la discoteca y los ves a todo sentados en sofás y mesas disupestas al rededor de la pista de baile. Pero observas que también hay algunos que se suben a las barras de baile y mueven robóticamente su esqueleto. La cosa posteriormente se animó sin embargo yo me quedé sentado conociendo a 2 daneses, de los cuales ayer era el cumple de uno. A ritmo de “skal ” (brindis en danés) nos bebimos una botella de anís que encontramos por ahí. Al final salí un poco tocadito, tanto que me quedé dormido en la cama leyendo un libro hasta que sonó esta mañana el despertador. Ya saben, yo y mis cosas.

Por cierto, me he encontrado una compresa en mi mochila. No se de quién es ni que me la puso ahí. Quien sea que se pase a recogerla o la tiro.