Barbacoa en Korallen

7 05 2011

Casi las 22:30 de la noche. Los rayos de sol todavia despuntan en el horizonte. Es la lenta agonia del sol en Dinamarca.

La comida-merienda-cena de hoy ha sido patrocinada por Super Brugsen. Todo un detalle por parte de esta cooperativa de trabajadores en el mundo del supermercado. No quería faltar a la fiesta de cumpleaños de Sara y Karen. Nuestras 2 jovenzuelas que irremediablemente se van haciendo más viejas. Lo importante es que aunque los años pasen, las amistades queden.

La terraza de Korallen sirvió por primera vez para algo útil. El viento trekroniano impidió hacer picnic en el cesped asi que la barbacoa, made in Fakta, la instalamos en el exterior de la cocina. De repente, y tras 8 meses, comprobé lo grande que pueden llegar a ser estas terrazas. 14 personas comiendo y un sofá dispuesto para disfrutar de una agradable tarde soleada. En el arte de la comida nadie nos supera. Salchichas, pacenta, costillas, hamburguesas, tortillas de patatas, ensalada de pasta hicieron que no solo subiesen los años hoy. Para culminar una cosa que echaba de menos: la sobremesa. Al más puro estilo español, las 5 horas se nos consumieron entre risas y conversaciones.

No se soplaron velas. Si nos comimos la tarta. Veremos como se desarrola la fiesta en la capital. Gracias chicas por esta velada





People´s Kitchen

6 05 2011

Ayer fue un día, ¿cómo decirlo?, ¡chachi! Suena muy niño pero es que así fue como caí en la cama tras muchas intensas horas. Por la mañana tocó ración de project. Tras las 2 horas y media de meeting el miercoles con el supervisor en RUC, tocaba escribir y leer libros. Más inmigración, peticiones de asilo de refugiados de Oriente Medio, musulmanes en Dinamarca y entrevista a 2 jóvenes con velo. Productivo, como suele decirse. Luego tocó ocio claro está. 2 pizzas y un gofre hicieron de comida mientras veiamos a la gente pasar por la calle peatonal de Stroget. Karen comentó ayer que al volver de viaje sientes que llegas a Dinamarca como si fuese tu casa. Razón no le faltaba.

Llenado el buche fuimos a Christiania (¿dónde si no?) a realizar unas entrevistas a la gente de allí (¡listillos que os habeis colado!). Estuvimos en la famosa herreria de mujeres, formada hace 30 años por varias hippies rebeldes que se negaban a aceptar que hubiese trabajos solo para hombres. Poco aspecto alternativo les queda a esas 3 simpáticas herreras que todavía aún continuando fabricando curiosas esculturas con materiales reciclados. No nos entretuvimos mucho porque habíamos quedado a las 17:00 para ayudar a preparar la cena. En Christiania como en muchos otros lugares de Dinamarca y Copenhague, la gente prepara cenas solidarias y por un módico precio de 20DKK puedes comer ecologicamente, claro está. No obstante, en esta People´s Kitchen si ayudas a preparlo todo puedes comer gratis. Asi que nos pusimos a pelar patatas y verduras con los daneses allí presentes. (Luego no me pregunten por qué no quiero volver). Sin duda una gran experiencia que además te sirve para conocer a más gente. ¿En qué momento acabamos con una sueca, una portuguesa, una francesa y una danesa hablando en español? Dinamarca y solidaridad, un ejemplo más. Nos invitaron a volver e incluso a ir a otro experimento de viviendas en el canal. Okupas, claro.

Entre que cenan temprano y los días cada vez son más largos, nos dió tiempo a tumbarnos en el cesped y volver con las bicis viendo como el sol se escondia y el atardecer daba paso a un cielo anaranjado con las puntas de las torres destellando. Suena a cuento pero es que lo es. En esos momentos uno se siente como Lucy in the sky with diamond

… o a putno de despegar con la bici como ET 😉





¿Por qué suenan las sirenas?

4 05 2011

Llevan 15 minutos sonando sin parar por todo el campus de Roskilde. Si no fuera por que Bin Laden está muerto y Trekroner en medio del campo verde, pensaría lo peor. Tampoco se ve humo ni gente asustada. Daneses…

Para los que habiamos creido que el sol y el calorcito se habían instaurado definitivamente, obviamos el hecho de que estamos en Dinamarca y aqui la lluvia, como el calvo de la loteria, siempre vuelve. Olor a tierra mojada.

Cada vez tengo claro que lo que más echaré de menos de este país va a ser la vida en el piso. díficil de explicar esa intensa y profunda red que se ha tejido entre los inquilinos. En el primer semestre viví un gran Erasmus, ahora simplemente vivo en un piso de Copenhague. Las grandes fiestas y desfases nocturnos han dejado paso a el disfrute de la ciudad. Cafés, biliotecas, universidades, jardines, pubs, sitios para comer, paseos en bici. La agradable sensación de vivir a 10 minutos de todo. Incluso de las salas de conferencias. Ayer fuimos a escuchar a una parlamentaria danesa del Socialist People Party hablar sobre las revoluciones del mundo árabe. Más que el contenido de la charla en sí (sorprendentemente lo entendí todo) lo interesante fue ver las rpeguntas y las dicotomías de la ponente entre su punto de vista y el de su partido.

Un último apunte.  Que la cocina de nuestro piso tiene Feng Shui lo digo yo, Karen y la amiga mística de Karen. Solo allí surgen las conversaciones más banales y profundas de la casa. Los “zascas” más profundos y las risas más agudas. Impresiona la empatía y nivel de conexión entre todos. Es chiquitita y solo tiene una pequeña mesa con 2 sillas pero nos apañamos con los sillones que traemos del salón o con colchones. Últimamente no huele mucho a incienso. Habrá que comprar porque le da un toque más especial. Más místico. Con mejor aura.

PD: Que vayan a ser las cocinas donde mejores ratos he pasado de este Erasmus es como para echarse a reir. De forma distintas y con otras circunstancias, la cocina 2A de Korallen y la 21, 1 de Studiestraede me han dejado una profunda huella en mi interior.





Drink or strip

2 12 2010

El día que termine el project solataré el mayor alarido dado jamás en mi vida. No tendré nunca un hijo pero acabar esto es peor que un parto múltiple en la España de posguerra. El nivel de estress sube en proporción iversa a los días que quedan. Parece que todo está acabado pero siempre falta algo. Encima se añade el idioma cacofono que inventaron unos eñores daneses. La wikipedia además me da motivos para animarme con frase demoledoras como: “está considerado uno de los idiomas más difíciles de aprender en el mundo por su complicada pronunciación”. Con oraciones de este tipo rød grød med fløde, uno jamás lo afirmaría. Como un toro moribundo, mareado dando vueltas por la palza a sabiendas que esas imagenes serán las última de su vida y con la lengua fuera, la wikipedia vestida para la ocasión con un traje de luces al más puro estilo torero apuntilla: “Por la dificultad para pronunciarlo, los mismos daneses se refieren con humor a su idioma como “una enfermedad de la garganta, más que un idioma”. ¿Alguién ve el humor?

Algunos se preguntarán porque lo sigo aprendiendo. Bueno, la culpa la tienen los 7.5 creditos de libre que te da pasar el curso. Que hipoteticamente sumados a los del segundo cuatrimestre creo que compensa tragarme un boli para mejorar mi pronunciación.

Tiempos de quejas y lamentaciones aparte. Decidí ir a la cena española que se está cocinando ahí arriba. Los juegos y tertulias nocturnas están muy bien pero la panza ya va exigiendo comida española. Mi aportación a la causa común es un juego divertido a la vez que picante. Drink and strip. En español se conoce más por el juego de la botella. en la versión danesa hay una ruleta con diversas casillas. La aguja en el 60% de los casos señala que debes beber o dar una prenda (cuando no las 2 cosas). En el otro 20% debes elegir que alguién lo haga y solo en el 20% restante estás libre de pecado. Aquí como son tan cucos, te incluyen en el pack 4 chupitos de tequila. Nosotros aportamos la bebida. La noche pues, promete emociones fuertes. Mañana les cuento 😉





So busy

25 11 2010

Entre el project de mierda que me tiene agobiado y saturado casi a tiempo completo, la limpieza profunda del cuarto para recibir este finde a una real señora madrileña, la nieve, el exámen de danés y la búsqueda de piso; uno casi no tiene tiempo para leer el correo que recibe. Si ayer puse que me hacía feliz recibir una carta, las cartas que son inesperadas y de personas que quieres, te alegran doblemente la tarde.

La cocina de Korallen ruge de nuevo. Hay fiesta-cena. Comienza al más estilo puro danés: 19:30. Luego al Kulorbars a celebrarlo por todo lo alto. ¿Qué se celebra? Que victor deja de ser teenager. VIVA VIVA

PD: El caso es celebrar. ¿Quién te dice que mañana no tengamos que celebrar algo?

Anotación: Sigue nevando





Días por Korallen

5 11 2010

Todo aquel que me conoce bien sabe que soy un perfecto enamorado del parchís. ¡que me dicen d ela emoción e intriga que se derrocha en este juego! Queda para la posteridad el 7+1 que ha mandado a Victor a casa y el cuasi perfecto tablero que hemos realizado a mano. El pequeño detalle que se nos escapó fue que para llegar a la meta tenías que subir por el color rival. Últimamente solemos pasar las noches de Korallen jugando con los italianos bien al Risk (lo mío no es el azar) bien a las cartas. ¿Juegos de viejos? No saben ustedes lo bien que nos lo pasamos. Que vivan las paridas y frases sin sentido fluyen por sí solas. Oigan, lo más natural del mundo.

En el estreno oficial de nuestra nueva cocina -aún sin bautizar, lo dejo caer- no podía faltar una cena española inagural y las visitas de los internacionales que entre elogios y picoteos, constatan que los españoles definitivamente estamos en todas las cocinas. O peor, en todas partes.

Y es que por más que me fastidie, las hojas de mi planta se caen a cachos, anochece a las 16:48 y mañana vienen mis padres. En verdad no me fastidia que vengan sino que me van a fastidiar a mí cuando después de recoger, ordenar y limpiarlo todo llegarán diciendo que cómo puede estar mi cuarto tan sucio! Padres…

El blog por el momento lo dejaré en stand-by, como el sol, y actualizaré en algún ratito libre, aunque sea para decir “hola” =)

Siempre me despido con alguna frase original mía para la inmortalidad. Hoy me despido con la palabra: INMORTALIDAD

 





Limpieza, CPR, fiesta en piso danés

29 10 2010

“Recuerden antes de venir a Dinamarca que deben comprarse calcetines bonitos o que no tengan tomates en el dedo gordo: no entras a ninguna casa sin descalzarte primero”

Esto es lo que te encuentras en tu puerta si el inspector descubre que tu cocina está sucia.

Vale que vivimos donde Cristo perdió los clavos y que no hay ninguna persona que controle la entrada y salida de gente pero resulta que si hay alguien que se pasea por Korallen de vez en cuando para revisar como se autogestiona. Y en ocasiones uno se encuentra con esta advertencia. En la residencia cada habitacion tiene una cocina asignada, independientemente de donde coma o cene, y su tarea es mantener la suya limpia a parte de no ensuciar aqullas a las que vaya. Unos tienen la suerte de tener sus cocinas en desuso y vacias de todo contenido; otros descubren que su cocina es el centro de reunión social y mucha gente cena allí; y luego estoy yo cuya cocina es el sitio oficial para las fiestas. No hay ninguna regla que diga que la cocina 1D sea donde se celebren todas ellas pero el ser grande, no tener sillones y estar al lado de la puerta de entrada la ha hecho especial. Por suerte los organizadores de las fiestas al día siguiente la dejan impoluta. Solo me faltaba eso.

Lo que no me termina de quedar claro es que sucede con las zonas comunes que no tienen designado ningún “cuidador” como las escaleras. Algún indeseado le debió de sentar mal el alcohol y es obvio que no le dió tiempo a llegar a la calle ya que a su paso dejo un reguero de potas por los pasillos (inmensa) y las escaleras. Una semana después los vomitos siguen ahí, resecos, malolientes y sin que nadie de muchas de querer limpiarlos.

Cambiando de tema, mientras espero a que la famosa yellow card llegue a mi buzón, ya estoy empezando a utilizar el CPR. Y es que por fín, 2 meses después, tengo DNI danés. En verdad es solo un número (el soporte es la yellow card) y es de facil memorización porque consta de 6 dígitos que son tu día/mes/año de nacimiento, seguidos por 4 números aleatorios. Tu cumple te lo sabes asi que solo debes de aprenderte 4 numeritos más. La verdad es que como táctica para averiguar la edad de la gente no está mal el CPR 😉 Con este número te adjunta una carta en la que te informan que tienes derecho a recibir clases gratuitas de danés durante 3 años. Eso si, tienes de plazo 15 días para enviar la carta o perderás ese derecho. Yo que sigo motivado con el danés, ya he enviado mi carta. Además me estoy planteando seriamente la posibilidad de ir al cine a ver pelis en inglés con subtitulos en danés. Es todo un hito en mi ya que la gran pantalla no es mi fuerte y hará más de un año que no veo una peli.

A la vez que sigue cobrando fuerza el viaje invernal a Laponia, las fiestas continúan increscendo. Ayer tocó ir a un piso de un chico danés de mi clase. Fue la confirmación de lo obvio: pisazo de estudiantes. Tele de plasma, muy buen equipo de música, altavoces que te produce la sensación de estar dentro de la acción que ves en la pantalla, 4 habitaciones amplias, y un baño y una cocina bien amueblados. Si no fuese por la particular y extraña colección de bicicletas sin ruedas, manillares y sillines, sería un piso ideal. Y claro, todo ello en pleno Copenhague y a un precio de risión. Estado de bienestar.

Los daneses se inventaron un juego que como todos los juegos en un piso consiste en beber y beber hasta emborracharte. Se llamaba Seven Eleven. Tenías que tirar los dados y si salía alguno de esos 2 números elegías 2 personas: uno bebía lo que el otro le ponía en el vaso. Generalmente, por no decir siempre, te ponían toda la cerveza en el bote. La gracia consistia en que si el otro conseguía sacar 7/11 y tu no te lo habias bebido todo y dicho STOP, te tocaba beber otra vez. ¿Quieren ver el resultado?

El titulo no podía ser más apropiado: Danes just wanna have fun.

Subido a los sillones, bailando al ritmo de las canciones más famosas de Dinamarca. La discoteca y el pub de después me lo voy a ahorrar. Primero porque no es interesante y segundo porque tengo la ropa en la secadora.