Gdansk

7 06 2011

Peculiaridades de Gdansk.

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Viaje en tranvia: 45 centimos. Una barra de pan: 20 céntimos. ¡¡¡Por fin!!!

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Tan lejos, tan cerca

6 06 2011

No llegaba el reloj a las 17:45 cuando el piloto anunció que habíamos iniciado el descenso al aeropuero de Gdansk. Teniendo en cuenta que habiamos salido a las 17:20, el vuelo duró lo que se dice un sueñecito. Nada comparado con la odisea para llegar al aeropuerto de Malmo. Bueno aunque de Malmo tiene el nombre porque está en Syrup, a 45 min en bus. Me recordó al polémico aeropuerto privado que querian construir en Ciudad Real y pretendían llamarlo Madrid Sur. Si, o Sevilla Norte. Sigo sin entender el gusto en los paises escandinavos por poner cosas importantes en el real medio de la nada. El aeropuerto, de color amarillo chillón con adornos azules (colores de la bandera sueca), se situaba en mitad de un paraje totalmente desértico. Desde el avión se veian varias casitas desperdigadas entre los campos verdes. El autobus tampoco es el adalid de la frecuencia. Hoy por ser lunes había más variedad de horarios pero tras perder el bus de las 14:20, el siguiente pasó a las 15:40. Como para ir con el tiempo justo. Para más inri no puedes pagar en metálico y no todas las tarjetas internacionales las acepta. Vamos que no era de extrañar que fuesen 7 personas contadas en él.

Cruzado el Báltico, el panorama es otra cosa. Nos adentramos en un mundo nuevo o en la España de finales de los 70. Gdansk no es Dinamarca. Por eso se acabó la austeridad forzosa. Me permití 2 lujos: coger un taxi hasta el hostal y cenar sushi en una terraza con vistas al rio. El paseo de 2 horas por la ciudad me mostró una ciudad más bonita e interesante de lo que esperaba. Edificios y casas perefectamente conservados con formas y colores llamativos  que dejan en posición ridicula al famoso Nyhavn copenhaguiense. Pero el pasado comunista sigue ahí latente 20 años después. Edificios derruidos, casas con colores oscuros o sucias, descampados en pleno centro de la ciudad, construcciones simétricas, aceras y calles sin asfaltar… todo entremezclado en el casco histórico de Gdansk. Gente que anda descalza por la carretera o señoras que se sientan “a tomar el fresco” en las puertas de sus casas. Se acabó la aparente seguridad danesa, comienza el bullicio y agitación polaca. Gdansk merece mucho la pena. Lástima de los que no pudieron/quisieron venir.

Dirán del danés pero el polaco no se queda atrás. Witamy do Gdanska. Tesknie za Toba Danmark





Living the good life

16 01 2011

1 furgoneta. 3paises. 5 días. 9 estudiantes. . No importa que sea Enero, que las carreteras puedan estar nevadas o congeladas. El Erasmus es una aventura y como tal nos disponimos a vivirla a partir de este miercoles. He aquí un itinerario de nuestro viaje:

GOTEBORG

OSLO

—FERRY: 1 night—

AALBOG

ARHUS

En ocasiones apalancamiento en el piso. A veces, paseos por Stroget. Pero siempre con la sensación de estar en casa, de estar a gusto.





Un día sin internet

16 09 2010

Ayer me tomé el día sabático, Doña Pereza triunfó y no actualicé. Bueno, aunque hubiese querido tampoco habría podido porque era “Without Internet Day” una fiesta que espero no sea muy frecuente a lo largo del año ya que puedo vivir sin un riñón, sin luz, sin agua caliente e incluso sin casa pero yo sin Internet, MA-TO! Hoy está ya parcialmente solucionado y digo parcial porque me funciona Explorer pero no Mozilla, el Ares pero no Skype… y todo porque ayer una compañera muy simpática que se aburría se metió conmigo debido a que acumulaba mucha “basura” en forma de programas y archivos en mi ordenador. Y yo que Síndrome de Diógenes no tengo me puse a eliminar todo lo que me sonase raro e inservible. Ya saben el resultado cuando un ingénuo toquetea el ordenador. Después de mendigar por la residencia en busca de informaticos, un italiano me lo ha solucionado, lo cual tiene mérito porque todo estaba en español y nos comunicábamos en inglés.

Volviendo al día a día, el tiempo se ha vuelto loco. Mientras escribo estas lineas ha llovido, está haciendo sol y es muy probable que antes de que termine vuelva a llover. Tan de repente hay un claro como que te pilla una nube y descarga agua. Ayer comprendí porque en los andenes de tren hay zonas con cristaleras y es que cuando aquí llueve, llueve de verdad y si a eso le añadimos el viento racheado que sopla en Roskilde, te encuentras con que el paraguas es algo inútil porque el agua te cae de forma vertical, oblicua y horizontalmente. Rianse de mí, pero fue poner un pie fuera de la estación de trenes, venir una ráfaga de viento y empaparme de agua, literalmente es como si te tirasen un cubo de agua. Ahora me cuentan que está saliendo el arco iris, la que te digo…

Por la mañana volví a tener danés y la verdad es que me están gustando mucho las clases, poco a poco voy pillando el idioma lo cual tiene doble valor porque significa que entiendo danés e inglés. No es sencillo aprender un nuevo idioma a partir de otro que todavía no lo controlas bien. Para chascarrillo de los que eligieron Speech Comunication y no el peñazo de Social Media y que ahora comparten conmigo clases de danés, dicen que me ven con mejor cara, más sonriente. Y tiene razón, estas clases se me pasan volando, atiendo todo el rato y practico más inglés; encima Claudia y yo nos flipamos porque ayer conseguimos traducir un cartel en danés. Hoy aprendí a decir “Te quiero” (Jeg elsker dig), los pronombres, y formular nuevas frases simples. El danés me motiva, ya les iré escribiendo cositas en ese idoma =)

Pero no todos son alegrias porque mañana finalmente me tocará hablar en la exposición y para ello me tengo que aprender de memoria 3 párrafos. No es muy dífcil pero veremos si los nervios no me juegan una mala pasada. Por lo menos es la última clase de Social Media. ¡BIIIEEEN! La semana que viene empieza mi asignatura “preferida”: Teoría de la Comunicación. Suspensa en segundo, suspensa en tercero, espero no continuar con la racha en cuarto. Pero para eso hace falta que pase el finde que promete cosas fuertes: la macrofiesta con conciertos en el campus universitario (la entrada está al lado de mi residencia y encima es gratis para los de la RUC) y el viaje a Helsingor con Verner del que ya hablaré el sábado.

Ahora me voy a la cocina para planear futuros viajes.

PD: La foto es del Gimle. Ayer era miercoles y tocaba karaoke. Por fin me animé a cantar. En esta foto, “Stand by me”