Tak for alt – THE END

29 06 2011

<If “home is where your heart is”, then mine is a bit in Denmark and a bit all over the rest of the world.>

Ginevra Di Paola

I couldn’t have expressed this feelings better than her.

A unas horas de cumplir 22 años recuerdo cuando todo el mundo afirmaba que si de ellos dependiese se quedarían con 18-19 años toda la vida. Afortunadamente el tiempo pasa y yo llegué a los 21, porque el mejor año de tu vida  es aquel que te vas de Erasmus. Por eso hoy es un día duro. Despido a los eternos 21. Se me junta la depresión post-Erasmus y la depresión dos-patitos. Por otro lado, la felicidad de los reencuentros con la gente contrasta con mi última despedida. Quizás no es la más triste pero para mí es la más sentimental. Han sido 15 meses juntos, los 10 últimos inseparables, compañero de mil batallas, un apoyo y algo en quién refugiarme tanto en los muchos momentos buenos como en los que hubo malos. Depositario de tantos recuerdos, permanecerá siempre como la más vívida memoria de mi año en Dinamarca. Es más, ha vivido de forma ininterrumpida mis 303 días de Erasmus pero ahora que este se acabó, a mi blog tambiénle toca decir adiós.

Me ha sorprendido gratamente que haya habido fieles incondicionales que han leiado todas mis entradas (330 que se dicen pocas). Gracias a ellos, se ha dado sentido a este espacio. Gente que a partir de hoy se va a quedar sin leer mis aventuras, experiencias y curiosidades varias. Es un orgullo para el que pretende ser un futuro periodista, que siempre hubiese una persona que en la distancia o en la cercania haya puesto un “like” hasta en el post más anodino de todos. A los que vengan en un futuro a esas tierras, espero que les sirva de ayuda; a los que lo vivieron conmigo, espero que les sirva para recordar un año inolvidable; y los que lo leyeron en España, espero que les ayudase a conocer un poco la vida y cultura danesa (y erasmus claro). Solo lamento no haber podido expresar en inglés lo mismo que siento en castellano. El blog cierra y con él se van algunas cosas sin relevar pero es en los secretos donde nace la complicidad entre las personas 😉

Hace años me enseñaron que el periodismo nació para cubrir las necesidades de información de la sociedad. Todavia no he encontrado una definición mejor para mi carrera. Solo esto ayuda a entender como puede haber ciertos programas en antena o periódicos en venta. Y como función periodística también nació mi blog. Para cubrir la enorme falta de información acerca de Trekroner y RUC. Y es que no es fácil hacer un Erasmus en Roskilde. Reconozcámoslo. Un lugar apartado de la civilización, con una residencia en lo alto de la colina o 3 pisos en una torre con problemas varios. En un país donde la noche cae a las 3:30 en invierno, la nieve es perenne durante varios meses y el viento molesta hasta cuando estás durmiendo. Atrapados en una burbuja, en un mundo aparte de donde solo puedes salir pagando una barbaridad por el tren. Trekroner, paraiso de la tranquilidad, desierto de vida nocturna y ociosa. Sin contacto con gente danesa, cuando intentas acercarte la frialdad es lo que recibes por respuesta. Y esa es la primera lección que me enseñó este Erasmus: a sacarme las castañas del fuego. Si bien es cierto que la suerte me acompañó durante toda mi estancia, de bastantes problemas, situaciones y conviviencias deberás saber apañartelas por ti mismo. Dice el refrán que lo que no mata te hace más fuerte. Confianza y seguridad en uno mismo, esas han sido las máximas enseñanzas.

Tu mente se abre con el simple contacto con otras culturas. De repente ese país que veias como el mejor, no te parece tanto; esas costumbres que tu considerabas ejemplares, pues son vista como prehistóricas por otros; esa comida que tu veías como insuperable, finalmente es superada por otra. Hasta de las malas experiencias son positivas para tu desarrollo interior. El Erasmus, ese programa al que todo el mundo lo ve como momento de fiesta, desfase y locura, también te ayuda a cambiar tu mentalidad, madurar y ser más fuerte como persona. Me niego a rearfimar el viejo tópico de que irse de Erasmus es sexo y fiesta. Indudablemente lo es pero no solo se resume en eso

Somos humanos y por tanto nos equivocamos. 7 personas pueden estar decepcionadas por mi personalidad. Mi comportamiento no siempre fue el idóneo pero yo soy así, pasota, despreocupado, individualista y a veces muy vividor del presente. Esas 7 personas saben quienes son. Otras tantas, las prejuzgué antes de conocerlas porque las personas inevitablemente hacemos clasificaciones mentales de quien te va a caer mal y quien bien nada más conocernos. Y a veces nos equivocamos.

En un Erasmus tan importante son las personas como el país en el que vives. Es una simbiosis en la que las 2 son necesarias para que todo salga perfecto. Se ayudan mutuamente. Dinamarca sin esta gentuza que tengo por amigos no sería tan maravilloso lugar para vivir (por eso me fuí) y con esta misma gente en otro país probablemente no habríamos disfrutado tanto. Dinamarca y mis amigos son los que me han hecho feliz. He intimado con ellos como nunca antes en mi vida. El país porque lo he conocido de cabo a rabo, lo he exprimido al máximo: sus locales, sus calles, sus actividades, sus monumentos, su gente, cada rincón visitado, cada paseo en bici, cada baño en sus mares y playas. Con la gente igual. Por esas conversaciones profundas, por esos momentos íntimos, por encontrar a un verdadero analista de periódicos, por conocer gente tan igual y tan diferente, por las cicias flacidas y papagorgias. Despedidas que se convertirán en reencuentros. La vida sigue y la nostálgia y tristeza dará paso al realismo cotidiano. Por eso el blog cierra porque no tiene sentido vivir anclado en el pasado. Renovarse o morir. Mi vida en Madrid no tiene el mismo interés. ¡¡Y qué carajo!! quién quiera saber de mí ya sabe donde encontrarme.

Las puertas del tren se cierra. La gente se agolpa para sentarse en el vagón. Observo por la ventana la gente pasar. El tren tras un ligero traqueteo arranca y abandona la estación. El paisaje es conocido. El trayecto, rutinario. De repente suena una voz ruda femenina por megafonia. Tras tanto tiempo, reconozco lo que dice. Naeste station: Barajas.

***porque la vida puede ser maravillosa***





Ultima parada: Trekroner

25 01 2011

Tecnicamente, el viaje no ha acabado. Despues de visitar las ciudades danesas de Arhus, Aalborg y Odense, los 2 Wolkswagen pararon en Trekroner. Continuan las despedidas y ayer le toco a Andreas, un gran malaka haya donde los haya =)

Creo que lo peor de irse no es la vuelta a tu vida normal ya que al fin y al cabo a los pocos dias te readaptas a las viejas costumbres rutinarias. Lo realmente jodido son los ultimos dias. Sientes que tu tiempo ya paso y comienzas a recordar los grandes momentos vividos. Te sientes en el tiempo de descuento y las ultimas alegrias no las disfrutas igual. Para los que nos quedamos tambien es un mal trago, sobre todo volver a la que fue tu casa durante 4 meses y ver a nuevos inquilinos donde antes vivian tus amigos. Korallen y nuestra vida alli ya es historia. Al volver nada sera igual y uno no puede evitar sentir cierta nostalgia hacia ese apartado lugar y hacia la gente que alli vivio. Ya se que suena muy melodramatico sin embargo es inevitable sentir esa nostalgia.

No es que me queje de copenhague o del increible viaje recien acabado, sino que los recuerdos de Magda, Eva, Vera, Paolo, Claudia, Moritz, Javi, Andreas y muchos otros mas volveran a la mente en mas de una ocasion.

A veces no expresamos lo que sentimos, sin embargo; lo que hoy siento es lo que escribo. Nostalgia. Del viaje ya tendremos tiempo para contarlo manana.





Un finde un poco “acalorado”

3 10 2010

Lo reconozco. Tenía mono de escribir en el blog. Han sido 2 días de locura total y un no parar que hicieron imposible que actualizase. Ni siquiera una breve frase que es lo que tenía pensado hacer.

Ya avise a Doña Rebeca Alcantarilla Casado y a la señorita Teresa Tendero Carrasco que en este país hacia mucho calor y por suerte ellas me hicieron caso y se trajeron buenas cremas protectoras del sol, sus gafas de sol y el bañador para refrescarse con el agua del lago. Tan sofocante era el calor que el sábado tuvimos que comer tirados en el suelo de la estación de Osterport -ante la mirada incrédula de los daneses que pasaban por allí- porque no soportábamos estar más en la calle. Estaba tan ansioso de su visita que casi me da un patatús en la estación central de Copenhague cuando las llamo para que me digan por donde andaban y la bromista de Rebe me dice que el vuelo estaba cancelado y que no podían viajar. Casi lloro. No podía vivir una semana más sin paté ni tomate Orlando. Con las cosas del comer no se juega.

Pero me tomé mi venganza. Llegamos a Korallen, dejamos las maletas sin abrir y me fui a mendigar 2 bicis para mis compañeras. Sara y Miriam me prestaron voluntarias y a la aventura que fuimos. Les dí (venga, que salgan los foráneos de Madrid a decirme que está mal escrito) un paseo por el campus y sus alrededores antes de coger el carril bici para Roskilde. Rebe, presa del pánico y de la vaguitis particular suya, desistió en la estación de Trekroner, dejo la bici y se subió al tren. De Roskilde no vieron mucho, la verdad. Solo la calle principal y la plaza del pueblo con la catedral al fondo ya que habíamos quedado con Verner en Copenhague a las 20:00 y eran las 19:15. No le habíamos avisado que llegaríamos tarde, tampoco teníamos su móvil y encima debíamos volver a la resi para cenar, ducharnos y coger las cosas. Obviamente nada de eso daba tiempo. Nos liamos la manta a la cabeza, dejamos las bicis en Roskilde y tomamos el tren de las 19:32 con lo puesto. Salir a dar una vuelta con la bici se convirtió inesperadamente en salir a un pub en Copenhague. Teresa lo pasó muy mal en el tren. Debió esconderse en el baño, con un peculiar olorcito que aconsejaba lo contrario porque no llevaba la Copenhague Card recién comprada.

Verner nos invitó a un “cucumber Mojito” riquisimo al que siguieron otros cocteles deliciosos que ayudaron a entonar la noche. Tras 2 horas por la ciudad volvimos a Trekroner. Era la hora de Rockwool, su primera gran fiesta, su despertar definitivo. La cosa prometía porque eran 3 plantas con música y canciones, que iban del estilo flower power al dance con un toque Irish, y gente vestida con sus peores ropas o cuanto menos, algo estrambóticas. Me hubiese gustado imitarles pero llegamos a Korallen sin más que tiempo que para llenar el buche, adecentarnos y salir escopetados para la Blue Tower. ¿Poca cosa? A eso súmenle ir a Roskilde a por las bicis y volver montados en ellas. Un agradable paseito nocturno. Cuando quisimos legar a Rockwool la gente iba más feliz que un regaliz y con unas pintas que ni la mejor Bad-Taste Party puede superar. Lástima que fuese demasiado tarde y la gente se empezase a ir cuando solo me había bebido un cubata. Rockwool, volveré.

Bueno tras esa gran frase metafísica y pensada, continuo contando el día de ayer. Basicamente se resume en la visita turística por Copenhague. Con ellas dejé de sentirme Erasmus para ser un turista más: con las fotos, hablando español sin preocupaciones, la mochila y los bocatas de rigor. Comenzamos el día en el Tívoli y lo terminado comprando recuerdos de Christiania. Volví tan feliz con las 2 chapitas que cogí en un edificio dedicado a explicar la historia del Tibet. Mi honradez la dejé de nuevo en un extraño lugar de mi cabeza ya que había un buzón donde depositar el dinero de las chapas (2×20 DKK) pero como no había nadie vigilando solo deposité 50 céntimos de corona. Las chapas ya lucen en mi cuarto. Sigo rezando todos los días para que el Karma no exista o al menos que sea ciego. Chrisitiania siguió sorprendiéndome por su ambiente cultural, su gente y el rollo alternativo que envuelve el ambiente. Los 3 salimos contentos de allí y la felicidad nos duró toda la tarde, incrementándose al ver mi maleta con cosas para mí desde España. Enumero: pantalones térmicos, 2 sudaderas, un jersey, unas botas, lomo y jamón, PATE, sardinas, acetona, TOMATE ORLANDO, palmeras, series, aceite, palillos de oido, insecticida y postales de mi Madrid querido. Viajaré, conoceré, viviré, visitaré mil ciudades pero como Madrid, ninguna. Mi orgullo madrileño supera a todo lo demás y la nostalgia que siento por mi ciudad ahora se ve compensanda con las postales.

Pasado este ataque de Madrilitis y la apertura de la maleta, toca recordar la cena de ayer. En Korallen vuelve a haber esas cenitas en las que nos reunimos en las cocinas comunes para probar la comida diversa que cada noche cocina uno y socializar en inglés con la gente. El jueves fue la pasta de Vera y las tartas/bizcochos de Magdalena. La noche pasada tocaron crepes, tanto dulces como salados, que nos dejaron a casi todos bastante satisfechos. Pido públicamente perdón por llegar a mesa puesta =)  Posteriormente salimos de fiesta a Copenhague aunque tras ir al Francis Pony, nosotros 3 y unos cuantos más nos volvimos para Trekroner. Había sido un finde loco y ajetreado. Hoy, despedida y chip en modo hogareño/nostalgia. Pasarán meses hasta que de nuevo nos volvamos a reir con nuestras paridas. Os echaré de menis, mis tontinis favoritinis. Sobre todo ahora que me toca limpiar vuestra mierda =P

Subo las fotos (de mi camara) con los mejores momentos daneses. Por cierto, os habeis dejado el bronceador, menos mal que en Madrid hace frio y mucho viento. Aquí me será más útil.





Comienza la fiesta!

27 08 2010

Hoy ha sido un día muy intenso de clase (de 9:30 a 15:30) con la cantidad de “breaks” que hacen se te pasa el día rapidismo. Hoy descubrí como el esquema de comunicación de Weaver y Shannon -Receptor de información, mensaje y emisor- que tan machaconamente te lo repiten en la uni y tan coñazo es, aquí es diferente. El profe nos ha sacado al jardín, nos ha juntado por parejas y nos ha dado una pelota que es el “mensaje”. El juego consistia en comprobar la dificultades existentes en la comunicación como el medio ambiente, el ruido, la distancia o la multiplicidad de emisores-receptores. Facil y entretenido.

Posteriormente en mi grupo de conversación (el tema era la importancia de la colaboración, se nota que son marxistas) de hoy me ha tocado con una danesa y un danés. Al principio me costó pillarles su acento pero ahora somos friends y de fiesta que me voy con ellos =) Porque todos los viernes, al finalizar las clases, los erasmus se reunen en el bar “Fridays Corner” a tomar unas cervecitas. Ahí surgió la idea de salir de fiesta y ahora me estoy preparando para ella. Preparando porque tengo que cenar a las 8, salir a las 8 y 20 para llegar a la discoteca a las 9. Horario internacional supongo ¬¬

La gran ventaja es que ni el metro, ni los buses ni el cercanias cierran. Por la noche pasan trenes cada hota que por lo menos te permiten regresar a la residencia (Esperancita toma ejemplo). A lo mejor llego y todavia en España es hora de estar despierto, quien sabe, lo que sí tengo claro es que habrá que disfrutar al máximo porque Erasmus solo se es una vez en la vida.

PD: Sigo ampliando mi vocabulario danés. Os dejo con la foto de mi campus





¡¡Roskilde allá voy!!

23 08 2010

23 de agosto: Son las 2:05, 4meses después, estoy cerrando mi cuarta maleta, a la espera de emprender el viaje más largo de mi vida.

Parece que no pero todo en esta vida llega. 1 año se pasa rápido y aunque a la mayoría pueda darle envidia y tb quiera irse al extranjero, cuando te ves ahí, a escasas horas de coger el avión, la cosa cambia. Poco a poco, casi con cuentagotas, vas dejando atrás tu antigua vida, despidiéndote de tus amigos, de tus rincones favoritos de la ciudad; haciéndote a la idea de q tu casa no será esta e imaginando como será la nueva vida.

Adios España. Os echaré de menos. Os espero en Roskilde a quien se anime