Pon un extranjero en tu vida

23 09 2010

Hay dias en los que te pasan mil cosas y es imposible resumirlo en una entrada…

Estoy preocupado. Muy preocupado. Hay días que apenas hablo inglés. Somos un grupo tan grande de españoles que nos rehuyen, incluso nos dicen que no vienen con nosotros por hablar todo el rato en español. Tienen toda la razón pero deben comprender que no es culpa mía tener los mismos horarios y costumbres que los españoles o que en esta residencia seamos más de una docena. Sin embargo debemos integrarnos y esta mañana he dado el primer paso: he comido en la cantina a las 12:30 con Erasmus extranjeros. Encima he recibido el piropo de Barbara y Moritz al decirme que desde que me conocieron hasta ahora he mejorado mi inglés =) Debido al buen tiempo (sol y ¡¡calor!!) hemos comido fuera por primera vez; mientras que en España está lloviendo, trelere trelere… La verdad es que la mañana ha sido muy productiva. En clase de danés soy el único español que resisto y cada vez veo que me gustan más las clases. La pronunciación me sigue costando pero luego me alegra ir por la calle y saber el significado de algunas palabras o verbos. Mads, el profe, hace las lecciones amenas por lo que las 3 horas se me apsan volando. Hoy tocó hacer un dictado, escribir un texto breve presentándonos y poner una palabra desconocida para nosotros en cada letra del abecedario.

Después de danés y la comida europea aproveche para darme un paseo por los confines de la universidad en bici. Descubrí que a escasos 20 metros de mi facultad hay cabras pastando, una casita de un agricultor con su terreno plantado y mucho mucho campo. Esto para un madrileño de ciudad causa impresión. De veras. Feliz y motivado me fui a la biblioteca a coger un libro en inglés y me quedé en ella leyendo durante una hora. La biblio es un sitio muy acogedor, con 3 plantas, muy moderna y organizada -como todo en este país-, grandes cristaleras que la hacen muy luminosa y con un sistema de reserva de libros peculiar. Tu llegas a una máquina, introduces tu carnet universitario, pones tu contraseña, pasas el código de barras, eliges la fecha de entrega dentro de un plazo y listo. Parece sencillo pero aquí al servidor le ha costado un buen rato averiguarlo. Mi danés no me llegaba para traducirlo todo y hacerlo bien a la primera.

En esto eran las 15:10 y llegaba yo a mi cuarto por fín para limpiar y recogerlo un poco cuando Claudia, Eva y Lurdes me convencieron para ir a Copenhague a pasar la tarde. Viendo el solecito en el cielo azul no me lo pensé 2 veces y allá que fuí. A la llegada a la plaza del ayuntamiento me esperaba la que iba a ser la primera manifestación danesa a la que asisto. Primero vimos los globos y banderitas que portaban un grupo reducido de personas y obviamente fuimos a olisquear a ver que se cocia. Nos explicaron que se congregaban delante del ayuntamiento para protestar por el recorte presupuestario en ayudas a bebes, discapacitados y ancianos. Nos inmiscuimos entre la gente -muchas familias con sus bebes y algunos jovenes- y cogimos una pancarta que no sabiamos que ponía. Una señora muy agradable con una cesta llena de galletas nos ofreció probarlas. Eran galletas de mantequilla, muy populares en estas tierras. Cuando me quise subir al muro para echarles una foto me encotnre con que en la plaza se habían congregados ya varios centenares de personas en un ambiente muy festivo, con conciertos y cánticos reivindicativos. O vete tu a saber de qué porque no entendiamos nada. Después de esto nos fuimos de compras. Bueno, más bien se fue Lurdes sola proque nosotros fuimos de “steal”. El otro día me recordaron que existe un verbo llamado “buy” pero no sé que significa. Una hora más tarde nuestras carteras estaban llenas de souvenirs.

Ayer volvimos a salir de fiesta por Copenhague y para mi sorpresa hay bastante ambiente a pesar de ser viernes. eso si, los daneses son bipolares. Entras en la discoteca y los ves a todo sentados en sofás y mesas disupestas al rededor de la pista de baile. Pero observas que también hay algunos que se suben a las barras de baile y mueven robóticamente su esqueleto. La cosa posteriormente se animó sin embargo yo me quedé sentado conociendo a 2 daneses, de los cuales ayer era el cumple de uno. A ritmo de “skal ” (brindis en danés) nos bebimos una botella de anís que encontramos por ahí. Al final salí un poco tocadito, tanto que me quedé dormido en la cama leyendo un libro hasta que sonó esta mañana el despertador. Ya saben, yo y mis cosas.

Por cierto, me he encontrado una compresa en mi mochila. No se de quién es ni que me la puso ahí. Quien sea que se pase a recogerla o la tiro.

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1 mes en Dinamarca

20 09 2010

El mismo día en que se cumple un mes de mi estancia en Dinamarca descubrí que en este país los insecticidas cuestan 10 euros (el caro 31) y que probablemente mañana de el pistoletazo de salida a la amigdalitis.

30 días en Roskilde. ¿Rápido?, ¿lento? no se, el caso es que después de un mes me siento literalmente como en casa. Toca hacer balance de mi estancia y a decir verdad, sale positivo. La universidad me la conozco al dedillo y encima el campus me parece más bonito y acogedor que el de Moncloa. La primera asignatura que acabé -y aprobé, espero- es Social Media. Esta se despidió, entre pasta de té y uvas, con la famosa exposición de mi virtual world. A las 12:30, delante de quizás 20 personas, tuve que perder la verguenza y hablar en inglés durante un minuto acerca del mensaje, el objetivo y la estrategia de nuestro proyecto. Nada comparado con los 3 minutos y delante de una auditorio con más gente que tuvieron que realizar los alumnos de Speech Comunication. Salió bien y mañana, asignatura nueva.

En la residencia voy aprendiendo a vivir solo. De momento, a pesar de no haber cocinado nunca y ser uno de mis grandes temores, no he tenido problemas con la comida. Poco a poco voy mejorando mis dotes culinarias y al menos las cosas sencillas me salen bien. El tema d ela limpieza es lo que más me saca de mis casillas ya que en estos suelos a la minima que se te caiga una miga se ve perfectamente asiq ue siempre tienes la impresión de que están sucios. El baño es el remate de este problema. Antes andaba preocupado fregandolo todos los días, ahora viendo que todos tenemos el mismo problema, cierro la puerta y que le den por saco. Como bien lo definió Sara, este suelo es poco sufrido.

No por ser lo último es lo menos importante, incluso me atrevería a decir que es casi lo mejor. Es decir, la gente. Intentaré ser breve en la descripción para que sirva de modelo como presentación oficial. Comencé mi Erasmus con Silvia, juntitos y sin separarnos ni un segundo. Siempre es agradable contar con un amigo cuando te vas a vivir fuera. No te sientes tan solo ni tan incomprendido con el idioma. Al comenzar las clases empezamos a socializar con extranjeros bajo la premisa de “españoles NO”. De este modo conocimos a Moritz mi vecino de al lado, gracioso como el mismo y que intenta aprender a bailar. Otro que intenta aprender, en este caos español, es Paolo. Italiano, discreto y muy buen conversador se le añade la facultad de que cocina una pasta deliciosa. Con él conocimos al resto de italianos, que al igual que los españoles, nos juntamos para hablar nuestro idioma. Gente como Chiara, Ginevra o Pietro nos han acompañado al Ikea o Malmo. Pero poco duró nuestro afán internacionalista, exactamente un día de clase. Fue lo que tardamos en juntarnos con una cabra loca catalana llamada Claudia con la que tengo discursiones de matrimonio y 2 andaluzas con mucho salero: Miriam y María, más conocida esta última como Antoña la del moño. Al soler estar todo el tiempo juntos y hablando español, lo que era un problemilla se convirtió en problemón. Todo español que venía a la resi nuevo se acercaba a nosotros, así conocimos a Eva, Virginia, Aitor, Javi… La cosa tomó tintes dramáticos cuando fusionamos 2 grupos de hispano-parlantes. Anteriomente a nuestra llegada, en el Fundation course, 6 españoles se conocieron y entablaron una fuerte amistad. Nosotros y ellos creiamos que no llegaríamos a juntarnos pero el cenar en la Mediterranean Kitchen o salir de fiesta nos hizo que progresivamente fuesemos quedanos más y más. A cada cual más simpático: Victor y Guille los manitas profesionales, Ana y María o zipi y zape, inseparables, que con sus cuartos colidantes uno no distingue casi que casa es de cada una. Luego también están Marc el político y Sara un caso a parte y digno de admirar.Conclusión: todos los españoles nos vamos de viaje a Berlín. Los 15 o 16 que seamos.

¿Y el resto de extranjeros?. Pues por ahí andan supongo. Claro está que también hablamos con ellos, es más estoy intentando chapurrear (no se puede llamar hablar) nuevos idiomas como japones, alemán o italiano. Aunque tengan costumbres difernetes a las nuestra todos son muy majos y agradables. Entre ellos destaco a Leni, Hiroko o Fanny con las que no paro de reirme. En cierto modo los extranjeros nos marginan, vale que hayamos creado un guetto hispano o que hablemos durante mucho tiempo español pero es que si no tenemos angloparlantes en el grupo dificilmente aprenderemos algo =)

Espero que dentro de un mes pueda volver a decir que se siento tan bien como hoy mismo. Ojalá lo único que empeore en Dinamarca sea el tiempo. Y solo porque eso yo no lo puedo controlar.

¿Bailamos un vals?

Verner´s garden

¡Playa!

Hoy subo algunas fotos de ayer. La cena está lista





Wish you were here

8 09 2010

Ver fotos y recordar momentos hace que uno se vuelva nostálgico. Para combatirlo esta el alcohol y las fiestas de los martes. Si, parece que en esta residencia la gente cumple años los martes; y como ayer fue martes… pues fiesta! Claudia, muy catalana ella, se confundió y dijo a que iba a ir a 2 cenas diferentes a la misma hora en distinto lugar. Había que elegir un buen plato de pasta italiana en la cocina 3B o la cena de cumpleaños de la finlandesa en la cocina 2B. Olfateamos y tanteamos los 2 sitios y nos quedamos con la comida italiana. Acertamos, porque acabamos llenos y a más no poder. Con el buche satisfecho de comida pasamos al alcohol. Obviamente pedo no nos ibamos a poner con el panzón que llevabamos asi que nos servimos buenas dosis de rebujito y cerveza. Está comprobado que la cerveza cuanto más barata más asquerosa es.

La fiesta fue muy nórdica, luces apagada, música de ambiente y solo al final se animó con canciones más “bailables”. No obstante fue un sitio para continuar con la socialización y con el aprendizaje de idiomas extranjeros. Alemán e italiano pasito a pasito… Haciendo gala de la procedencia de su anfitriona la fiesta concluyó pasada la medianoche, no se crean que desparramamos hasta bien entrada la madrugada, no no. A la 1 estaba en mi cama con mi nuevo libro de inglés.

El día de hoy solo dio de sí para culminar el papeleo universitario, imprimir más fotos para decorar el cuarto y encauzar el proyecto de mundo virtual que nos toca presentar el día 20. Dos buenas noticias. Solo se expone durante 10 min todo el grupo y no hace falta que hablen todos sus integrantes =) Escollo salvado. Ahora vuelta a leer al cesped que el tiempo parece que empeora y hay mucho viento asi que habrá que aprovechar los escasos días soleados que me quedan. Omito deliberadamente mis 2 grandes cagadas del día para evitar ser el tonto del día jajajajaja

Por cierto, el plan cocina-propia funciona y me alimento bastante bien. Hoy tocaba filete de ternera y judias verdes. Se acerca el finde, se acerca la marcha.

PD: 2 aspectos del papeleo. El carnet universitario te lo hace la propia universidad, solo tienes que ir a recogerlo. Nada más. El carnet de la biblioteca te lo activan allí. te toman los datos personales y listo. La cuenta RUC (fundamental para el contacto profesor-alumno) te la proporcionan en la Help-desk o secretaria de cada facultad. Basta con ir y decir tu nombre. Facil, sencillo y para toda la familia





De Japón a Finlandia.

7 09 2010

ACOJONADO. Ami me he quedado está mañana cuando me nos ha dicho el profe de Social Media and Virtual Worlds que debíamos exponer el próximo martes el project work en un auditorio con ciento y pico personas. 10 minutos. En inglés. Delante de gente!!!!nooooooooooooooooooooo. Yo venía de Erasmus a emborracharme, conocer gente y viajar (y si acaso a aprender inglés) no a exponer en público. sniff sniff

Dicho esto, solo me queda preparme el tema, leer y ver videos en inglés y rezar al santísimo para que sea capaz de aguantar los 10 minutos. Ya me compré un libro (Saturday de Ian Ewan) y ahora me pondré a leerlo en el cesped. No hay nada que me guste más de este país que las mañanas sean nubladas y las tardes soleadas. A parte de ducharme, fregar y terminar unas cosillas que tngo pendiente por aquí; solo me queda una hora antes de la cena finlandesa que prepara Laura hoy por su cumple. Otro día más sin cocinar!! Ayer Hiroko triunfó con su sushi delicioso. 3 horas nos costó prepararlo, entre cocinar los ingredientes, enrollarlo todo y cortarlo. No es fácil hacer 4 tipos de sushi diferente para 17 personas. Como los japoneses son muy formales y detallistas, nos invitó a té y pasta. La fuerte ovación y los mofletes colorados de Hiroko fue lo que vino después.

De la post-cena resaltar la típica conversación entre persona de diferentes paises que culmina enseñándose mutuamente las palabras y expresiones más grotescas de cada lengua. “Estas como un tren”, “quién fuera baldosa para comerte toda la cosa”, “te comía todo a lenguetazos” fueron algunas de ellas. Como no, el vocabulario español para este aspecto es infinitamente más amplio que el del resto de europeos.

Por último destacar que hoy ha sido mi primer día yendo a la uni en bici. Está ya completita con la cesta que le hemos instalado Sara y yo detrás para poder meter cosas. Mi bici roja es la envidia de toda la residencia jajaja





Tog mod Roskilde (tren hacia Roskilde)

24 08 2010

Día soleado y ventoso

Las 9 de la mañana partimos toda la comitiva (madre, abuela, vecina, tutora, compañera de Erasmus y su tutora) y las 4 maletones rumbo a Trekroner. Menos mal que con la Welcome Card Copenhague el billete no se paga porque sino 10 euritos el viaje de ida… A la llegada, primer incoveniente: el hombre de las llaves de mi residencia no estaba porque su horario es de 8 a 9 de la mañana. Uff que gran curro. Menos mal que a Silvia si se la dieron (basicamente porque estaba en otra resi) así por lo menos pude dejar todas las maletas en su cuarto y dormir en su pisito. Una vez ocupado su vivienda, recorrimos el campus universitario. La biblioteca modernisima, la cantina, la librería, la Oficina Internacional, mi futura facultad, etc. Todo muy limpio, amplio y acogedor. La verdad es que me gusto mucho, eso sí el campus estaba en la nada; todo lo del alrededor era campo verde y un precioso lago con cisnes. Había pocos Erasmus y muchos daneses, lo cual dio origen a la primera impresión de sus costumbres.

Eran las 6 de la tarde y como hacia sol, Silvia y yo queríamos dar un paseo por el campus, nuestra sorpresa fue al comprobar que en cada facultad había una fiesta (no nos enteramos muy bien de que), con gente bebiendo, musica a tope y colores distintivos. El denominador común era que todos eran rubios, iban alcoholizados (a las 7 de la tarde) y no había nadie nadie nadie de vigilantes o personal de seguridad. Simplemente voluntarios estudiantes que se encargaban de organizarlo todo. Las fiestas no se limitaban solo al parque sino dentro de las clases había gente subida a las mesas, desnudándose incluso colchonetas y maletas de gente que se quedaba alli a dormir. Que la universidad eran marxista lo sabia, que era del rollo hippie lo ignoraba. Viva la libertad era su lema.

Asustados salimos de allí. Si las fiestas son a las 5, a las 7 vas pedo, te montas la party en las clases y todos son rubios creo que me olveré abstemio. Fracasado el plan integración (no tenemos amigos nuevos) y el plan desembarco (vi mi futura habitacion desde la ventana), del día solo se salvó la excursión a Roskilde, mi pueblo situado a 3km de Trekroner. Cogimos el tren pero comprobamos que se puede llegar en bici facilmente por consiguiente estamos preparando el plan adecuado para robar unas bicis sin candados. Roskilde es bonito, mejor que CPH, visitamos su catedral que es donde entierran a los reyes daneses, su fiordo, el museo vikingo y dimos un paseo por un gran parque aprovechando que el tiempo acompañaba.

PD: Welcome Card: Tarjeta que por 62 euros te permite durante 72 horas coger buses, trenes y barcos, además de un montón de descuentos. Recomendable para estancias cortas