Næste station: POLAND

6 06 2011

Gdansk -> Varsovia -> Cracovia

1 semana para disfrutar, descansar y reencontrarme con viejas amigas. Ya tocaba. Pero antes, playa y “escala” en Malmö. Hay que disfrutar de los 26 grados y el sol danés.

A mis compañeros del piso: Señora Sara y Señor Guillermo, cuiden el piso, el sobre y no armen ninguna gorda.

Al resto: Aprovechen al máximo lo que queda del Erasmus.

Fotos de una tarde en Hillerod.

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La buena vida

5 06 2011

Barra de pan: 35DKK (5 euros)

2 litros de leche y 1 docena de huevos: 59 DKK (8.5 euros)

1 billete sencillo de ida a Roskilde: 84 dKK (11 euros)

Pero ir en tren rojo (S-tog) a Hillerod el primer domingo de mes -> GRATIS.

Son las 22:54 y sigue habiendo luz en el cielo. Por fín el termómetro superó los 20 grados y la sensación de calor (CALOR) se hizo patente. Apetecia ir por la sombra y eché por primera vez de menos el característico viento danés. Copenhague despidió a mi madre y al festival de Distortion tras un finde apoteósico en el que no ha habido tregua. La fiesta en las calles se convirtieron en reuniones multitudianrias de daneses al sol, con cervezas, música y amigos. Salir tan temprano por la tarde tiene el oincoveniente de que cuando cae el sol en la ciudad tu cuerpo pide vovler a casa a descansar. O al menos a tomarse una birras al Floss.

Como volvía de Kastrup, cogín un libro, una toalla y algo para picar y me planté en la playa de Oresund. La sorpresa fue ver que estaba repleta. Parecia Benidorm el 15 de julio. El agua de mar, aún dulce, estaba menos gélida que la última vez. De todos modos me hubiese dado igual ya que estaba sofocado de calor. No sabemos por qué pero el primer domingo de mes los trenes S-tog son gratuitos. Bueno, pues era la primera vez que aproveché esa oferta. Tentados por la buena tarde, la gratuidad del transporte y la lejania de Hillerod decidimos ir a visitar el castillo de Frederikborg. Preparamos picnic, escogimos una buena sombra y dimos rienda suelta a nuestra imaginación. De chorradas, me refiero. Hicimos comtición de lanzamiento de palo con los dedos de los pies o nos tiramos colina abajo haciendo la croqueta. ¿el castillo? Muy bonito. Dimos un paseito por los ciudados jardines y los alrededores. Como era de esperar el pueblo estaba muerto a las 21:00 y eso que la tarde y la luz invitaba a salir fuera.

Tumbados en elc esped, mirando al claro cielo azul, escuchando los sonidos de la naturaleza, te invade una sensación de relax y tranquilidad, de felicidad y despreocupación que te hace recordar muchos de los momentos vividos. Me apunto a la teoria de sara. Cada vez que eche de menos Dinamarca, miraré al cielo. Es lo único que en cualquier parte del mundo es igual.





Excursión a Frederickborg

18 10 2010

Firstly I start speaking in English. I finally got to finish the article for Print Media. The article was a news that I wrote about the history of Museo del Prado. Then I had to make a reflection which explain why I chose the news, the title, the target group and the media. In the afternoon I went to the library to “teach” Spanish to Edyta, a polish girl who wants to learn Spanish. In my room I have to study my language because it is not easy to explain to others. Today she has learn the articles, the possessives and some adverbs. However, she wrote me a list with nouns in order to I translate it and she can study it. In the next class she wants learn “useful expressions” that in Spanish it are with the words “joder, coño, ostia y puta”. As I was motivated, I read a book in English, and also I studied phrasal verbs and vocabulary. At 19:00 la library closed and I had to come back Korallen.

Joder que sufrimiento de inglés, con la alegria que escribo yo en castellano. Hablemos de ayer y de la excursión a Hillerod. Ante todo felicitar a María, a Ana  y a mí por levantarnos el domingo después de la fiesta y borrachera del sábado noche. Ana no salió pero se acostó tarde y por error se levantó a las 8 de la mañana asi que lo suyo también tiene mérito.

Tras perder el tren para Roskilde, también perdimos el autobus para Hillerod asi que nos tocó esperar en sendas estaciones hasta las 11:38 que se digno a pasar el siguiente bus. La espera vino bien para “repostar” en la estación de Roskilde y comprobar lo asqueroso que sabe un café con agua (¿verdad María?) y encima tener que pagarlo. Recuerdo que alguien dijo “quiero ir en autobus para poder ver el paisaje de Dinamarca”. Pues me cago en él porque lo único que ví fue una bolsa, aparentemente SIN agujeros, que chorreaba un líquido asqueroso encima de mi bufanda. Si bebes no montes en ningún medio de transporte que conlleve algún tipo de traqueteo. A la 13:20 por fín conseguí ver el castillo de Frederickborg delante de mí. No importaba la resaca, levantarse temprano, ni el accidentado viaje en bus: sus maravillosos jardines y paisajes solo se disfrutan si hace buen día. Y ayer lo era. La Copenhague Card nos permitió montar gratis en los autobuses y entrar de igual forma en el interior del castillo. Para mi gust estaba demasiado ornamentado pero me pareció interesante y recomendable de visitar si entras gratis. Al menos me sirvió para corroborar que los Reyes son feos en todos los paises. Algo curioso porque en este país no dejas de encontrar a gente guapa. Será porque la realeza es asquerosa

Al salir a los jardines nos sentamos los 3 en un banco para comer nuestros sandwiches. Las visitas eran casi inmejorables, con los árboles a la orilla del rio, el castillo y una tranquilidad reinante. Ana lo definió muy bien, si estuviera esto mismo en España oirias a la típica madre: “Encarni ven pacá” o “Niñooo, cómete el chopped”. Aquí solo a los patos y los pájaros de fondo. Tras el pic-nic caminamos por los jardines perfectamente cuidados y decorados. A la vista que todos los daneses allí presentes eran torpes a la hora de realizarnos una foto a los 3 juntos, tuvimos que irnos turnando. Y es que ayer era el Día Nacional de los Autóctonos. Se lo explico facilmente. Estábamos en Roskilde a la espera de coger el autobus y se me ocurrió preguntarle a una señora mayor, de la tierra, cual era la parada exacta. María intentó que no fuese pero la desoí alegando que esa señora mayor habría cogido ese autobus alguna vez. Lo que me encontré fue 5 dientes pochos, pelillos saliendo de sus verrugas y ni una palabra en inglés. Decepcionante. Pero es que en Hillerod volví a preguntar a un señor mayor como se iba al castillo y en su magnifico idioma me respondió que ni idea. Lo de que no sabía donde estaba lo deduje porque negaba con la cabeza y encogía los hombros. Por eso fuí con miedo, con mucho miedo a preguntarle a otra autóctona y castiza señora danesa si podía echarnos la foto final con el castillo al fondo. La instántanea es la siguiente:

El colofón perfecto para un viaje perfecto con una compañia perfecta.

=)