Copenhagen

24 06 2011

De alguna forma u otra estos son los distintos lugares que me han marcado en la ciudad. En un sprint final he intentado visitarlos todos en esta semana antes de irme. Teniendo en cuenta que vivo en Studiestraede

– Log Lady. Fueron 2 daneses los que me la enseñaron. Tiene delito ya que está justamente 2 números más allá de mi calle. Típica cafeteria danesa con sus sillones, enchufes por doquier, wifi gratis y ambiente relajado. Me quedo con su cerveza azul (Blue, es la marca) y sus variopintos tés.

– Living Room. No es el de casa como Sara llegó a confundir pero casi. Está justo en la esquina de enfrente y sus sillones no tienen nada que envidiar a los nuestros. Por haber tiene hasta camas para tumbarse y relajarse. Es el símbolo de como los daneses pueden sacar de poco espacio y un local de 2 plantas bien distribuido. Fue allí donde me enganché a los Smothies. Prueben el de mango

– Bar 7. Mi asignatura pendiente. Las 2 veces que pasamos era porque regalaban cocktailes y cubatas gratis. Era el problema es que era a las 17:30. Aún estando en nuestra calle, solo fuimos cuando la bebida era gratis. De otro modo, el palo hubiese sido enorme. Cervezas a 50DKK fueron motivo sufieciente para desistir. Local nocturno, de aspecto elegante e increiblemente bien decorado por dentro. Alucinamos. La entrada es gratis asi que es perfecto ir cuando vas tajado.

– Floss. Exactamente lo contrario. Cerveza barata, grafiteado y gente de todo tipo. Es de los pocos lugares donde se puede fumar, lo cual convierte su sala de abajo en una nube de humo. Aún así, era de neustro preferidos. Grandes charlas filosóficas que bien pudieran haber cambiado el país allí tuvimos.

– De nye venner. Bar situado en la calle paralela. Lo recuerdo con especial cariño por ser el lugar donde un danés me enseñó a jugar al backgamon. Y donde gané a Victor en mi primera partida 😉

– Dalle Valle. Cambiamos cerveza por comida. En Fiolstraede, de domingo a martes tienes el lugar perfecto para comer bien y barato. Comida a mitad de precio hicieron de este lugar el sitio idóneo para la cena final de despedida. Fue la única vez que me atreví a pedir salmón y aperitivos (buenísimos nachos y mejillones). No pagamos ni 10 euros x cabeza

– Paludan. Obviamente mi favorito. Es en esta cafeteria donde más tiempo he pasado. Leyendo, tomando chocolate caliente, jugando a los dados o simplemente con internet gratis. Libros que se pueden leer o comprar hacen al Paludan un sitio confortable donde pasar las frias y negras tardes invernales

– Rayuela. Al final me fuí sin entrar. 2 veces lo intenté y 2 veces me cerraron por diversos motivos. Llegué tarde y eso que fui a las 17:00. La cafeteria-libreria en español más famosa de Copenhagen. Si echas de menos la cultura española, es un buen lugar donde ir. Está en Norrebro, nada más cruzar los lagos.

– Find Jorgensen. A pesar de su nombre, es una de las discotecas del Meat Packing District. A diferencia del Jolene, fue el pub donde más nos gustó la música. La barra hizo que alguna coña y foto indeseada saliese a la luz. Gratis entrar pero debes aparentar 23 años para entrar. En general el Meat Packing es buena opción si quieres algo alternativillo.

– Francys Pony. Mítico. Verner nos llevó allí en mi primera noche danesa. Mojitos y otros cocktalies por 4-5 euros. 2 plantas con sillones para sentarse o entrada la noche para bailar. Siempre tendré buen recuerdo de él.

Pero si quieren fiesta, Erasmus y cerveza rancia, no duden del Kulorbar. Amado y odiado, no puedes irte de Copenhague sin haber ido un jueves. Con todas sus pegas, mis mejores noches de fiesta fueron allí

Si algún día me acuerdo de más, ya lo escribiré.





Semesterafslutningsfest

31 05 2011

Último día de mayo. El tiempo mejora.

La merecida libertad post-project se juntó con la primera tarde soleada en una semana. Desde hace algunos años surgió en Lituania la iniciativa de juntarse con tus amigos el último lunes de mayo en un espacio público de las ciudades para crear pompas de jabón. Si, ese mítico cacharrito que cuando éramos pequeños soplábamos para intentar hacer burbujas. A unos les salía mejor que a otros. En Copenhague el Burbuliatorius, que es como se llama el evento, se celebró en los jardines de Frederiksberg con el castillo de fondo y los patos haciendo de las suyas en el lago. Y así, como niños pequeños, con un barreño de jabó, iniciamos una pequeña competición para ver quien creaba la burbuja más grande, con forma más extraña o que se mantenia por más tiempo. Ana y Guille fueron los triunfadores. La ocasión también sirvió para extirarnos en el cesped, beber unas cervezas y picar algo de comer. Just for fun. Porque nos lo merecemos.

De las burbujas pasé a la ONG. Ayer era la despedida de Silvia. Erasmus dispares los nuestros. Ella feliz de dejar una Dinamarca en la que no se le ha perdido nada. A mí me da penilla. Vinimos juntos y fue un apoyo en los siempre difíciles primeros días. Al menos, nos quedará Madrid. Nos tomamos tranquilamente un cafecito en un local de Norrebro regentado por una ONG. Muy curioso y peculiarmente decorado, como suele ser habitual en este país. Hablamos del Erasmus, nuestras experiencias, sensaciones y enseñanzas. Del paso del tiempo y el contexto en el que hemos vivido. rápidamente nos dieron las 22:00.

Tocaba cenar y Hiroko cocinó sushi en el piso de María y Ana. El plan era salir por la noche a la Semesterafslutningsfest pero la mitad de comensales se rajaron. Previo paso por mi casa, el resto tomamos rumbo a la discoteca blanca. A la orilla del lago y conocida por ese nombre por ser una palacete blanco. Era inevitable recordar los primeros días del erasmus. En ese mismo lugar pero sin saber que un día viviría a 7 minutos andando. En ese mismo lugar pero sin perderme desde Norreport Station. Fiesta internacional, un gran grupo de Erasmus que vinieron de Trekroner, fotos de “familia”, bailes en el escenario-tarima y la sensación de disfrutar y desfasar como el principio, pero sin ser el principio. Será el final pero junio promete emociones fuertes.

Próximamente -> Distortion Festival 2011





Bogcafé

25 03 2011

As time goes on, I realize how much Copenhagen life means to me.

Una calle empedrada separa la Universidad de Derecho y la Iglesia de la Natividad, 2 imponentes edificios con más de 1siglo de vida. La vida es bella suena en los acordes de un violín. En efecto, la vida en ocasiones lo parece. La tienda de helados indica hasta que punto 10 grados puede ser considerado calor. Frue Plads siempre combina el bullicio de estudiantes con las señoras danesas que hacen la compra en el Netto de Fiolstraede.

Sentado en una cafeteria en Sankt Peders Straede, con una Fanta de naranja y una ensalada de acompañante, leyendo en mi Papyre. Relax, tranquilidad y meditación. Algo nuevo en mi vida. El Madrid bohemio que nunca he disfrutado. El lugar en cuestión, como la inmensa mayoría, es acogedor y tiene wifi. Una señora se encarga de limpiar las estanterias repletas de libros.No falta detalle. Lo cuidan todo al milímetro

Los Bogcafé como las bicicletas es lo que más engancha de esta ciudad. El sol anima a coger la bici y perderse por otros barrios de la ciudad, con la certeza de que tarde o temprano acabrás encontrando algo conocido. Chiquitita pero con muchos rincones por descubrir. Diferente pero como todas las ciudades, con calles y edificios de múltiples estilos.

COPENHAGEN

COPENHAGEN

COPENHAGEN

Hacia tiempo que no veia amanecer. Volvió a ser un jueves loco aunque me da la sensación que la semana que viene promete ser mejor. Llegan más visitas.