Comienza el Master

26 01 2011

¿Qué pensarían si les digo que hoy ha sido el primer día que he sentido en Dinamarca la sensación de ir a clase?. Con mi mochila, una agenda para tomar notas y Sara como compañera, comimos a las 12:45 (toca recuperar los horarios daneses de comida) para poder llegar a la uni a tiempo. Son las cosas de vivir en la ciudad, el campus no te pilla a 2 min de tu cuarto. Y el primer día, primer incidente. Descubrimos que no todos los trenes que van para Trekroner paran en Norreport. De tal modo, que como es costumbre en nosotros, nos tocó correr para pillar el tren in extremis.

El cielo pintaba azul claro. Exactamente igual que mi primer día de clase en agosto. Curioso. La diferencia es que el cesped estaba nevado. Tras el “verano” invernal que ha convertido Dinamarca en verde, la nieve hizo acto de presencia ayer por la noche.

3 meses después volví a clase. Fue extraño. Era el curso inicial donde te explican como van a ser los profesores, el sistema de RUC y comienzas a conocer a los nuevos estudiantes. En cuanto a las clases, tendremos 2 cursos intensivos desde el 14 de febrero al 25 de marzo y chinpón se acabó. El resto será project. En esta ocasión pinta más atractivo ya que podemos hacer un producto, una campaña publicitaria, un cortometraje… Se trabajará más porque deberemos hacer 2 essays de 8-10 paginas y 40 páginas del project. En verdad, nada del otro mundo 😉

Asi que hasta el proximo miercoles libertad. Las actividades de estos días ya las vivimos y ahora que ha subido la clipcard a 52 euros por cada 10 viajes, no está la cosa para ir a Trekroner ha hacer el tonto. Si hay que ir se va, ir pá ná es tontería. 2-3 de febrero se forman los grupos del project y vuelta a la buena vida hasta que el 14 empiecen los cursos. VIVA LA BUENA VIDA =)

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Bye bye Open Card

25 10 2010

Si señores, nos han pillado. La revisora con aspecto de tonta y un inspector musculitos nos han requisado nuestra maravillosa tarjeta con la que viajabamos gratis a todos lo lados. Fue bonito mientras duró. 2 meses de ilegal que me han ahorrado una buena suma de dinero (facilmente 500-700 euros, sino más) en transporte: Hillerod, Helsingor, Olby, Roskilde y los innumerables trayectos Trkroner-Copenhague. Todo ello sin contar a las atracciones, museos y palacios en los que entré gratis. Ese mundo idílico y paradisiaco se acabó… de momento.

Nos creiamos invencibles y los más optimistas se veian con la tarjeta hasta final de año. Pero demasiada gente copió la idea y los revisores se extrañaron que tantisimos estudiantes fuesen a Trekroner con la Open Card. Esto les llevó a ponerse en alerta y a realizar controles más exhaustivos de la tarjeta “mágica”. Cada vez conocíamos a más gente que les habían pillado y aún así decidí correr el riesgo de llegar hasta el final. Y el final fue ayer a las 22:40 en Valby, cuando cabizbajos y riéndonos bajamos al anden tras haber sidos expulsados por el inspector. No nos puso multa ni llamó a la policia, como se especulaba por la residencia, simplemente nos quitó la tarjeta y nos ordenó bajar en la siguiente parada. El dolor supremo vino después al tener que pagar 69 coronas por el ticket sencillo. y aquí viene la otra parte de la historia. Si se creen estos engredios daneses que pienso contribuir con mi dinero a pagar su fantabuloso estado de bienestar del que solo ellos disfrutan sus ventajas, LO LLEVAN CLARO. Me niego en rotundo a estar 7 meses pagando 50 euros por un clipcard de 50 euros. Aún a riesgo de quedarme aislado en Trekroner. Buscaré la forma de que no se borré la banda rugosa que identifica si una tarjeta ha sido falsificada con acetona para cambiar la fecha. Viajaré en bus o encontraré otra ruta que evite pasar por la ya conocida ruta del terror. Si porque terror te entra al pagar esos precios abusivos. Hemos comprobado que en el metro, en los autobuses y e los trenes rojos no pasan tantos revisores y los que hay no se fijan tanto en los detalles. Además la tarjeta nueva me servirá para seguir viajando por Sealandia y para entrar en los sitios turísticos gratis. Pero ¿cómo llegaré a copenhague si no quiero pagar tanto?. Esa es la cuestión.

Al menos la tarjeta dió como último servicio entrar al Tívoli gratis y ver lo bien que lo tenían todo decorado para Halloween. También pude subir a la torre de la iglesia próxima a Christiania desde la cual se ven unas magníficas vistas de la ciudad, después de subir cientos de escalones los cuales se estrechaban y empinaban cada vez más a medida que se acercaba uno al final. El día turísitco de Copenhague sirvió para enseñarle la ciudad a los amigos de Claudia y para descubrir que es aquí donde se encuentra el mejor restaurante del mundo: el noma. Como honor decir que comimos un bocata enfrente de su puerta. está ubicado al lado de la Opera, enfrente del Nihavn.

Ahora me toca ponerme a escribir un ensayo mortal para mi querida Teoria de la Comunicación del cual hablaré mañana. Me despido con uin consejo para todos los erasmusitos de Trekroner. Usar la tarjeta es una ruleta rusa en estos momentos. Pueden no darse cuenta los revisores como tocarte el cabrón de turno que te deje tirado en medio de una estación. No la usen

Vuelve a salir el sol en Roskilde =)