Worker´s day

1 05 2011

4.910.200 de personas no podrán celebrar este día.

Eso es el dato, el hecho es que cada vez más españoles tienen que emigrar para encontrar trabajo. Y cuando digo trabajo, digo trabajo digno y con derechos. De ese que algunos quieren enterrar mediante reformas futuras y presentes. Porque esa es mi realidad. Para trabajar precario en España por 2 duros y explotado, me planteo la posibilidad de trabajar en Dinamarca. Si trabajando menos horas se cobra más sueldo ¿qué me motiva para volver?. Lo que para un español es el primer mundo para los daneses la situación es peor que hace varios años. Y para demostrar su desaprobación se reunen en Fælledparken en un ambiente festivo con conciertos, mitines y buena compañia.

Tras varias semanas soleadas, el cielo se escurece. Metáfora del futuro que nos espera.

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Christiania: Welkommen hjem

1 05 2011

Bienvenidos a casa. Así rezaba la entrada a Christiania. De verdad que fue emocionante la entrada. La gente tiró el muro a patadas que desde el miercoles impedía la entrada. Los chrisitanitas cerraron para poder reflexionar sobre su futuro. Le gobierno pide que paguen por el terreno de sus casas o les desalojará por la fuerza. El ultimatum finaliza el lunes y los 800 habitantes de tan singular barrio debían adoptar una postura conjunta por consenso. Durante estos tres días han estado debatiendo sobre las distintas opciones que en realidad se reduce a una: pagar pero con condiciones. Esas condiciones son las que defenderán en el Parlamento para aceptar la propuesta. Con el cierre simbólico demostraron la cantidad de gente que está a favor de Christiania. Jóvenes, colgaos, familias enteras, hippies de otras épocas, jubilados y nostálgicos se congregaron en la plaza de Christianhavn. Tras una hora de concentración el millar de manifestantes recorriendo los 200 metros que les separaban de la entrada del barrio.

Karen y yo, como buenos comunicadores fuimos a preguntar a la gente, grabar y ver el ambiente. Aún siendo turistas, los pelos se nos pusieron de punta. Fue emocionante entrar y ver todo decorado para la ocasión, a la gente en los tejados tirando confetis, haciendo fotos, ondeando la bandera roja con tres puntos amarillos; ver a la muchedumbre abrazándose, gritando y cantando la canción convertida en himno de esta ciudad libre (“You cannot kill us”).

Hace ya casi 40 años desde que unos jóvenes y no tan jóvenes idealistas se dejaron algo más que su cómoda vida danesa en su violenta lucha contra la policia para alcanzar ese sueño de un estado autogestionario, libre, democrático y sin impuestos. Muchos de los que lucharon por eso ya no siguen allí viviendo. A otros, la libertad les ha pasado factura. Puede que Christiania ya no sea lo que era pero por su encanto, por sus actividades culturales y por la tranquilidad que se respira mucha gente la seguirá reivindicando. Christiania es diferente y como dijeron en el lejano 1971, I kan ikke slå os ihjel. Que así sea.