Vaya vaya, aqui si hay playa

24 04 2011

Meses de nieve y temperaturas bajo cero habían conseguido que me pasara desapercibida una cosa. Por primera vez, vivo en una ciudad con playa. Claro que nunca habría pensado que podría pasar las tardes ahí tumbado ni que tampoco correria como un loco para tirarme de cabeza en las congeladas aguas bálticas. Eso si, no hay nada mejor para sentirme como en casa que ver aterrizar los aviones en el cercano aeropuerto de Kastrup. Mirar el mar. Ver en el horizonte molinos de viento y las costas suecas. Escuchar el ruido de las olas. Y todo ello en mi ciudad. A 25 min en bici. ¡Qué de sensaciones nuevas!

La señorita María cumplía hoy años y como buenos amigos españoles, fuimos a celebrarlo a la playa. Llegamos a las14:00 con la comida preparada, altavoces para la música y cervecitas para mitigar el calor. Sacamos las pecheras a pasear, pusimos las patorras al descubierto para que la blanquezurria piel coja ese color moreno que el invierno nos negó. Algún que otro loco se atrevió a bañarse o a aguantar 1minuto con los pies dentro del agua. Todo un reto. Hoy, domingo de resurreción, no faltó el olor a incienso durante la velada. Las costumbres son las costumbres. Como tradición se está convirtiendo ver cisnes por cualquier lugar con agua. El mar tampoco fue la excepción. Se preguntarán que narices hacen 4 cisnes en el Báltico pues tiene el mismo sentido que cuando permanecian en los lagos congelados y cubiertos de nieve. Un dato que puede ayudar es que el agua de estos mares está muy dulce. No tiene apenas sal. ¿Cercanía a los polos?, ¿el deshielo?

Santa o no, culmina una gran semana. Todo lo que tenía pendiente lo cumplí. Legoland, viaje completo en furgoneta RUC, bañarme en los 2 mares daneses, pasar un dia en la playa, pasear en bici, adentrarme más en Christiania y visitar la fábrica Carlsberg. Que bonita es la vida Erasmus.

Próxima semana: essay+project

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Finally, Carlsberg Factory

24 04 2011

Me gusta que Victor tenga razón. Y que además proponga planes interesantes. La rueda de la bici estaba floja y fue un acierto hincharla ya que pedaleé más cómodo y rápido. Circular en bici por Copenhague es cometer infracción tras infracción. No señalizar con el brazo, saltarte semáforo, hacer cambios de sentido como y cuando te plazca, ir en sentido inverso o por la acera. Bueno pues aparte de estas “pequeñas” cosas hoy también añadimos a la lista montar 2 personas en la misma bici. Lo que se conoce popularmente como ir de paquete. Es ilegal y peligroso pero a nosotros no nos importó atravesar medio Copenhague de día. Y lo de medio Copenhague no es irónico. Fuimos por los lagos, empalmamos con Vesterbrogade para dar con el cruce de Enghavevej y de camino a la estación homónima girar hacia la fábrica de J.C. Jacobsen.  Hasta Valby pareció bonito y animado con el sol que lucia la ciudad.

El museo Carlsberg nos dejó como curiosidades que el nombre de la famosa cerveza viene de la fusión del hijo del inventor y la colina cerca de Valby a través de la cual se ve la capital. Es lo que tienen las ciudades planas, que puedes verlas desde una pequeña elevación. La entrada de 65DKK incluia 2 cervezas al final del recorrido así como varios souvenirs de la tienda. Otra curiosidad es ver grabado en varios puntos de la fábrica la esvástica. Carlsberg surgió en 1845 asi que era obvio que su significado no es el tristemente célebre en todo el mundo sino el indio que desea buena suerte.

Aceitunas+patatas fritas+bocadillos de lomo y jamón. ¡¡pero que bien nos cuidan las visitas!! Para reposar la comida nos tumbamos en una plataforma en medio del canal, a tan solo 3 dedos del agua. Más abajo del puente de Hans Christian Boulevard hay un paseo con jardines, bancos y piscinas naturales. Edifcios muy modernos combinados con un puente peatonal que ofrece una vista diferente de la ciudad. Más del siglo XXI. Luego la Christiania más residencial y menos turística hizo acto de presencia. Tiene mérito todas esas casas construidas con el esfuerzo de aquellos que creen en el proyecto autogestionario y libertitario. Por mucho que se lo proponga, dificil tendrá el Gobierno danés de cargarse tal paraje. Christiania va más allá de sus cuatro calles más transitadas. Adéntresen y conózcanla mejor. Les sorprenderá. Como la propia Dinamarca.

PD: Victor tienes razón, soy cabezón =)