Cuenta atrás: 1 día

30 09 2010

y de repente me vi a las 23:05 en mitad de la calle, montando en bici, direccion a Roskilde. Todo me sonaba extraño y solo seguia a unas luces que iban delante mia. Temía que fuese la típica anécdota malévola de 4 estudiantes perdidos en la noche por las calles de un pueblo desierto que ayuda a rellenar lineas en el blog al día siguiente pero que te jode el plan por completo. Por suerte Kan sabía el camino.

Aburrido como una ostra estaba en Korallen asi que cogí mi bici y a las 22:30 fui para Rockwool a ver que se cocia. El panorama al entrar en el piso de Cristian no era mucho mejor. Silvia, yannick y 2 turocs estaban tirados en el sofá como muertos vivientes, desganados y en modo “hogareño”. Sin embargo Cristian se encontraba con su habitual dosis de excitación y ganas de quemar a ciudad, además encontramos como complice a una María que estaba hasta los cojones de su trabajo de Social Media (salir la sirvió como excusa perfecta) y un turco cuya frase más memorable es decir que antes de venir aqui le gustaba el español pero que desde que vive en Roskilde no para de incrementarse su odio. Aun así, nos vino bien su presencia para tener que hablar toda la noche en inglés.

En Roskilde hice lo que puede ser considerado como mi primer botellón en la calle: beber cervezas durante 30 min a las puertas del Gimle. Conocimos otro pub cerca del Gimle con más ambiente y una danesas locas (o borrachas) que balbuceaban palabras en español y gritaban de lo lindo cada vez que les salia completa una frase en el idoma de Cerventes. Para que digan que los españoles somos escandalosos. Yo creo que salió la tipica viejecita a la ventana para ver que sucedia. Porque todo esto era en la calle, donde por cierto no hacia mucho frio, asi que al minimo descuido de las danesas cogimos nuestras bicis y salimos por pedales. Lo unico reseñable de su conversación fue que nos indicaron la dirección de otro pub que estaria abierto a esas horas, el George.

Su nombre oficial es George Bodegas, cosa que me sorprendió porque siempre creí que bodegas era algo solo español. No obstante su única semejanza con un bar español era esa, el interior era típicamente europea. Donde en España habría un CD con las canciones de Manolo Escobar y Julio Iglesias, aquí la música era ochentera total; donde en nuestra patria estaría sirviendo un gordo barrigón, en Roskilde hay una mujer de mediana edad; si en España el bar estaría decorado con fotos de los toros o de algún famoso que piso ese sitio, en el George había cuadros con paisajes. En definitiva, lo que en España sería un bar de borrachos, aqui es el bar que está abierto hasta más tarde. Volver en bici casi me cuesta la amputación de mis dedos.

El día de hoy comenzó como todos los jueves: clases de danés, lectura de un libro en la biblio y a partir de ahora, clases de español a Edyta. Estas 6horas matinales me sirven para practicar intensamente mi inglés. Curiosamente, cuando más lo practico es aprendiendo una nueva lengua y enseñando la que me es materna. Mi profe de danés nos repartió la propaganda del supermercado Super Brugsen (la que en España sería de Media Mark o del Dia) para aprender a pronunciar bien los números y conocer los productos. Asi uno aprender que Kod es carne, Aeg es huevo y Kartoffelstivelse es patata.

Ahora espero terminar de limpiar mi cuarto a fondo para la visita de mis señoritas las marquesas. Les espera un intenso fin de semana en el que espero que se lleven buena impresión del durante 10 meses será mi país, mi casa y mis amigos.

PD: Las echaba de menos. Hoy maté 5. La cuenta asciende a 19 arañas muertas. Las 2 que habitaban debajo de mi casa era para echarse a temblar





Miercoles al sol

29 09 2010

Hoy tocó por fín ir de “excursión” a Roskilde a conseguir el CPR. Afortunadamente los trámites burocráticos en Dinamarca son más sencillos de realizar que en España por lo que el 14 días tendré mi DNI danés. LA carta del permiso de residencia me llegó la semana pasada pero no ha sido hasta hoy cuando por la mañana hemos ido Sara, Victor, Marc, Guille, Miriam y yo al pueblo. Aprovechando el día soleado -y fresco- cogimos nuestras bicis para no tener que pagar el tren. A la llegada a la Komuna un hombre danés muy borde nos soltó que “ahí no podiamos aparcar”. Me quedé con las ganas de contestarle “flipao, ya lo sabíamos”. Una funcionaria muy maja nos atendió en grupos de 3 y nos dio solo un papel para rellenar con nuestra dirección y datos personales. Luego nos asignó el médico que nos corresponde, incluso nos enseñó un mapa de donde se encontraba la dirección exacta. Bueno en mi turno no. Vi como a Sara, Victor y Miriam se lo enseñaba y cuando la pregunto yo me sonrie con un simple “ok” me da por despachado. Despechado estaba yo. Ni un misero plano, ni dirección o indicación alguna; espero no tener que buscarlo nunca.

Completado el trámite, vimos que en la plaza central de Roskilde había un mercadillo asi que ni cortos ni perezosos fuimos a dar una vuelta. Era un mercadillo pequeño pero en el que había de todo: desde puestos con pescado fresco (a punto estuvimos de comprar merluza o lenguado), a puestos vendiendo flores, ropa, utensilios de segunda mano y demás productos varios. Había un sitio en el que vendían la tipica chatarreria de la abuela que murió y te dejó la cubertera del siglo XVII pero que tu solo usas de decoración en casa hasta que un día harto del estorbo o por falta de dinero decides venderla. Todo era normal hasta que ta-chán ta-chaaaaán encontramos una ¡¡¡churreria!!!. encima ponía “spanske”. Le comentaba no recuerdo bien a quién, que echaba mucho de menos de España los churros y las porras, con el hallazgo de hoy, para mi mayor satisfacción; podré degustar los miercoles y sábados de 8 churros por 25 DKK. Un capricho no muy caro. La churrera nos dijo que sus abuelos eran españoles sin embargo ella no entenia ni papa de español.

Y es que las grasas de la semana las quemo cada martes y jueves haciendo footing. Como detalle, he descubierto que aunque suene raro, footing es una palabra española y ningún angloparlante la entiende. Aquí se dice jogging. Sinceramente, me gusta más footing. Junto con Paolo, Andreas y los franceses; Sara, Claudia, Eva, Hiroko y yo nos animamos a salir a correr con ellos y completar tres vueltas al campus universitario. Finalmente ellas hicieron 2 y yo hice las tres pero acabé desfondado, con un dolor de pies increible y apareciendo por la meta como un burrito trotón. Conseguí seguirles 2 vueltas y media pero impusieron un ritmo final demoledor para mi poca práctica en esto de correr. El mérito está en completar los 9km de recorrido total en 1 hora, con eso me doy por satifescho.

Además hoy me han dado mi nuevo móvil danés, con el cual podré llamar a España muy barato. No obstante, debo decirle a Rocio (la intermediaria entre el moro-vendemoviles y yo) unas cosillas para que me funcione correctamente. Para aquellos que les interese mi número de móvil os lo dejo aquí escrito: 50289943. Fundamentalmente por si llamo a alguien en España que no se asuste al ver estos números 😉

Ahora voy a continuar con la limpieza y preparación de mi cuarto porque en 2 días tengo visita =)





Como las cenas españolas, NINGUNA

28 09 2010

Ayer invertí el día para 2 cosas: dormir por la mañana y preparar la cena por la tarde. Me explico. A las 16:00 de la tarde los españoles de Korallen nos juntamos en la Mediterranean Kitchen para organizar la gran cena española. Era “gran” porque invitamos a toda la residencia o a cualquier persona que se dignase a venir. Pusimos el dinero y nos fuimos en comitiva a comprar al super. Como creo que no he hablado todavía de los supermercados en Trekroner aprovecho esta ocasión para hacerlo. Al lado de la estación, es decir, a 10 minutos de Korallen; se encuentra el Fakta, el que en teoria es el super más barato. En la práctica también lo es pero si te pones a comparar precios con España y nuestro añorado Mercadona creo que no encuentras nada más barato o al menos similar de precio. Claro, que si cruzamos la acera y vamos al super de enfrente (llamado, “el super de enfrente” o “el otro”) los precios se disparan aún más, el problema viene en que este super es el doble de grande y con mucha más (rica) oferta que el Fakta. El caso es que ayer compramos en los 2 y cargados como mulas nos fuimos a Korallen a preparar la cena.

Sara, nuestra lideresa espiritual, nos organizó en grupos: en una cocina los que hacian las tortillas y pelaban patatas, en otra los que hacían el resto de comida y de recaderos y mueve-mesas; a Claudia y a mí. Para que se hagan una idea del despliegue montado lo resumo en cifras: 15 personas, 4 hornos, 16 fogones, 3 horas cocinando, 79 huevos, 8kg de patatas, 4 kg de tomate, 2kg de verdura, 6 botes de garbanzos, 1cabeza de ajo, 2 paquetes de jamón, 1 de lomo, 1 de fuet, 2 de bacon, 1 de albondigas, 1 cabeza de ajo, 12 cebollas, 2 tarrinas de queso philadelphia, 1 paquete de galletas María, aguacates, mahonesa, queso y fruta variada. Todo ello para dar de comer a más de 50 personas.

Organizamos mi cocina, que es más grande que la mediterranean, con 5 mesas empotradas a la pared para que la gente fuese cogiendo la comida como si fuese un buffet. En cada plato pusimos un cartelito con el nombre de la comida y los ingredientes en inglés para que cada uno supiese que estaba comiendo. Decoramos la sala con banderas diversas y pusimos alrededor de la mesa velas. A pesar de estar todos de pié, que la cocina era muy amplia y sin nada por medio, no cabía apenas un alfiler. La hora oficial eran las 20:30 y pensamos que no vendría mucha gente porque a esas horas estaban pocos. Pero para nuestra sorpresa se adaptaron perfectamente al prototipo de español: llegaron tarde, cenaron a las 21:30 y devoraron todo lo que pillaban por medio.

El esfuerzo valió la pena porque la gente nos reconoció el mérito. La guinda la puso la música y la fiesta posterior con mucho toque latino. Pero todo tiene su parte negativa: uno puede pasarse horas cocinando que sabe que luego tiene el premio de una comida rica y deliciosa sin embargo después de todo los platos sucios te esperan en la pila. Y con todo lo que liamos ayer no me quiero ni asomar a la cocina…

PD: Ahora subo a tomar te con los franceses y luego a correr un poco para bajar el buche





A cute little mouse in Korallen

27 09 2010

Hoy Korallen se ha levantado con la inesperada visita de un ratoncillo. Este peculiar animal que cabe en la palma de una mano, ha sembrado el desconcierto en aquellos pasillos en los que se rumoreaba que estaba. Casualmente se encontraba en mi corredor (entre las cocina 1C y 1D) y si no he salido con el cuchillo jamonero que tengo guardado debajo de mi cama es porque me he despertado el último a las 13:45. Si, la clase empezaba a la 13:00 pero no ha sonado el despertador y he dormido 11 horas tan ricamente. Por suerte no ha habido clase aunque de momento desconozco los motivos.

Parte de la culpa de no haberme despertado más temprano es de la intensa tarde de ayer. Interrumpo mi relato porque preguntando a Marc la razón por la cual no ha habido clase, enfermedad de Lisbeth, hemos coincidido en afirmar que menos mal que ha faltado ya que los 2 nos habíamos levantado tardísimo. Las risas han derivado en una foto que inmortaliza que son casi las 16:00 y ambos seguimos en pijama. Viva la vida Erasmus! =) Prosiguiendo con el día de ayer, fuimos Moritz, Fede, Claudia y yo a Christiania ya que era su cumpleaños. antes hicimos una parada en el Tivoli porque Fede no lo había visitado y era el último día en el que los estudiantes entraban gratis dentro. El posterior camino hasta el famoso barrio se me hizo eterno. Era ya de noche (19:45) cuando nos adentramos en un sendero, rodeado de árboles y lagos, en el cual no había una mísera luz que alumbrase nuestro camino y solo nos guiábamos por la música de fondo que se escuchaba. Al más estilo Hollywood, abriendonos apso entre 2 ramas, llegamos hasta lo alto desde donde se contemplaba a nuestro pies el barrio rebelde y alternativo.

Intuyo porque me dió respeto mi anterior visita a Christiania. Es un lugar que en identicas condiciones en España entrarías feliz y saldrías desplumado. Pero aquí es diferente. Entre sus edificios destartaladas pero coloridas, su aspecto decadente pero bien organizado y sus casas aparentemente impenetrables en las que sin embargo encuentras mucha oferta cultural, te vas adentrando en mundo aparte donde ves puestecitos comerciales en las calles -medio asfaltadas, medio de tierra- en los cuales encuentras todo tipo de productos imaginables. El principal indicador de que nos es un barrio peligroso es ver a la gente con bebes, niños o personas discapacitadas. además ayer estaban de fiesta con lo cual decoraron todos sus rincones con las banderas de Christiania y se organziaron diferentes conciertos gratuitos por sus calles. Descubrí por primera vez que en Dinamarca regalan algo: un “aceptable” pastel con una bebida a elegir. A caballo regalado… Paradójicamente ese puesto estaba vacio y en el de al lado, con productos mucho más caros, estaba repleto de gente comprando. Cosas de Christiania.

A la vuelta a Korallen nos esperaba el sushi japones. Delicioso como siempre, empachado de comer como casi nunca. Elr emate fueron los crepes hechos por los franceses que prosiguen con su proceso de socialización con los españoles. Si la cena fue genial, mejor todavía fue el repostre, con casi todos los españoles sentaditos alrededor del sillón riendonos sin parar de las paridas que íbamos soltando. El aniversario de Christiania fue también celebrado en Korallen. LA situación de tornó un poco incómoda al observar que existía una frontera invisible pero de humo que dividia el grupo castellano-parlante del grupo anglo-parlante. Tras un buen rato recapacitamos y aceptamos el idoma de Shakespeare para conseguir integrar las 2 conversaciones. La noche nos dejó la carita de niño bueno que se le quedó a Marc, las meditaciones solitarias y metafísicas de Claudia, los ojtos de sueño de Ana, que como una campeona aguantó hasta que se la tuvieron que llevar a arrastras, los gestos de Guille bocaseca man y alguna que tora mirada inquisitoria proveniente del otro bando. Nada que empañara un gran domingo.

PD: Salgo del cuarto esperando que algún alma caritativa haya expulsado al ratón intruso de Korallen. Con el perro maloliente de la vecina borde tenemos suficiente.





Saturday Night Life

26 09 2010

Dos aclaraciones: en Dinamarca no todas las danesas son rubias, las hay que se tiñen de negro; en Dinamarca no todo es caro, también te puedes colar.

La tarde del sábado la pasé limpiando mi cuarto a fondo y confirmé mi teoria de que si me pongo a buscar encuentro arañas. Ayer maté a la duodécima y la decimotercera. Espero con ansia el insecticida de España. Posteriormente tocó hacer los deberes y leerme parte del manual de Teoria de la Comunicación, contestar mi pregunta de Social Media y ver una peli en inglés. Finalizadas mi tareas tocó tiempo de ocio.

El plan era ir con Marc, Claudia y Antoyn a un pub de Copenhague a ver al Barça (1-3 y clara superioridad) y luego de fiesta a la discoteca Sopavillonen, más conocida como la discoteca en la que te puedes colar, verte los empleados y seguir sin pagar. 10 euros que me ahorré, encima la música de esa disco no es que me atraiga demasiado. Por fin los franceses despertaron y salieron con nosotros de fiesta. Está claro que salvo 2 alemanes y un americano, el resto eramos latinos. Por si acaso no me acuerdo bien de la gente o de la discoteca ya se encargaron algunos de inmortalizar la noche con 57 fotos, algunas de las cuales le puede costar un disgusto a más de uno si las subo… Ayer también sirvió para probar un ron asqueroso y beber vodka gotita a gotita de una bolsa de plástico. Guille, ya t vale romper la botella.

Hoy la tarde se presenta nublada, con el plan de ir a Chistiania a celebrar su trigesimo noveno aniversario de su fundación y el objetivo de que cocine por fin el arroz bien.

A vuestra salud!





Olby

25 09 2010

En que hora diría que tengo blog. Ahora todo es presión por parte de los erasmitos que con una demoledora frase, “espero que esto mañana lo escribas en tu blog”, obligan a uno a no dejarse ni un detalle por el camino o a no meter la pata

Ayer fuimos de excursión, bueno mejor diré de visita para que no resulte demasiado frívolo. Como mencioné ayer, Virginia estaba en el hospital por culpa de una caida en la bici. La operaron por la mañana y para que no se encontrara sola durante la tarde decidimos ir a visitarla. La gente se fue apuntando por lo que al final nos juntamos 12 españolitos rumbo a Olby, un pueblo de la Dinamarca profunda. Hicimos trasbordo en Roskilde para coger un tren, no tan hermoso y lustroso como los que llevan a Copenhague, que solo salía cada hora. El tiempo de espera lo dedicamos a comprarle un ramo de flores, mucho chocolate y una tarjeta firmada por todos. Ya sentados en el propio tren, las risas comenzaron acerca de qué debiamos poner de dedicatoria y se incrementaron cuando Aitor, el vasco, casi la lia parda al confundirse y enseñar un ticket antiguo a la revisora. Esta sin contemplaciones iba ya con su tijera mágica a cortale el billete y ponerle la multa. Por suerte, entre Javi y él descubrieron el error y todo quedó en una anécdota. Durante el viaje pasamos por mini-pueblos perdidos de la mano de Dios. No me quiero imaginar vivir allí en invierno aunque nuestro pueblo en cuestión, Olby, tampoco se salva. Nos bajamos en el apeadero (no puedo llamar a eso “estación”) y andamos por la calle principal del pueblo. Google me informa que Olby significa en danés Pueblo de la Cerveza y que es “the place where the people are making good beer” además pertenece a un municipio mayor llamado Koge. Sus 35.000 habitantes deben de pensar que la vida social es sentarse delante del televisor a pasar la tarde. No esperaba un recibimiento multitudinario pero me fui con la impresión de que en ese lugar no vivian más de 500 personas. Si no vimos apenas a nadie por la calle a las 18:00 qué decirles de cuando volvimos a las 21:00.

El hospital estaba a las afueras sin embargo, raramente en nosotros, nos conseguimos orientar y llegar sin perdernos. Tampoco había mucho por donde perderse la verdad. El hospital resume perfectamente el Estado de bienestar danés: funcional, organizado, personal simpático a la hora de atender, salas de juegos para los niños, paredes bien decoradas con cuadros y otras figuras, una fuente de gallos en la entrada, televisiones de plasma en las salas de espera y en las propias habitaciones; y un silencio sepulcral en todo el recinto solo interrumpido por nuestra llegada. A pesar de ser bastante grande y de tener que andar un rato hasta encontrar la habitación de Virginia, solo me encontré con 3 pacientes por los pasillos, 4 enfermeras, un dependiente de un kiosko y la persona de información. Ni un rastro más de vida. Igualito que la saturación caracteristica de España.

Virginia creo se sorprendió al vernos llegar a tantos pero por lo menos la entretuvimos durante la tarde. La habían operado por la mañana y cuando llegamos ya se encontraba bien aunque algo mareada. Tanto que la dieron de alta por la noche y tuvo de tiempo de llegar a la fiesta de Korallen. Ayer en la cocina era la fiesta de cumpleaños de Marta. ¿Quién es Marta? Esa era la pregunta del millón en la residencia porque nadie la conocia. Ella vive en Copenhague, es española y quería celebrar su cumple en la resi porque hay vive gente de su clase viviendo aquí. Cualquier excusa es perfecta para juntarnos con música y alcohol. Bebí vino y volví a comprobar que es la bebida que más me sube. La noche fue curiosa, más que bailar estuve hablando todo el rato o conociendo nueva gente. Como siempre, los españoles y algún italiano aguantamos hasta el final dándolo todo. La semana está siendo prolífica en cuanto a fiestas: miercoles con la salida a Copenhague, jueves y viernes Korallen, hoy de nuevo a Copenhague, incluso Rockwool sale de su letargo y organizó una fiesta improvisada el martes con cena incluida. Esperemos que sea el pistoletazo de salida para más fiestas.

Ahora toca hacer los deberes a la espera de que Claudia subas las fotos de ayer 😉





BICI: ventajas y precauciones

24 09 2010

He hablado durante este mes mucho acerca de las bici. Es un sistema muy cómodo para desplazarse por el campus, ir a la estación o llegar a Roskilde. Muchos daneses tienen bici y cuentan con carriles propios hasta incluso con semáforos. Las bicis las hay de todos los colores, las encuentras por todos los lados y los españoles generalemente las tomamos prestadas por varios meses. Pero no hay que olvidar que son un medio de transporte que como tal tiene sus riesgos y peligros. Más aún si juntamos el hecho de que las bicis en Dinamarca tienen 2 cualidades que las hacen diferentes a las de España: no tienen marchas (es un país casi plano) y no tienen frenos. Para frenar se debe pedalear hacia atrás, una cosa dificil si no se tiene práctica. Eso es lo que le ha sucedido a nuestra amiga Virginia. Ayer camino d eRoskilde con Sara, eprdió el control de la bici y se rompió la muñeca. Está ingresada y la han tenido que operar. Ahora mismo nos dirigimos hacia el hospital de Koge en Olby, un pueblo perdido en Dinamarca del que espero lleguemos a la primera.





Pon un extranjero en tu vida

23 09 2010

Hay dias en los que te pasan mil cosas y es imposible resumirlo en una entrada…

Estoy preocupado. Muy preocupado. Hay días que apenas hablo inglés. Somos un grupo tan grande de españoles que nos rehuyen, incluso nos dicen que no vienen con nosotros por hablar todo el rato en español. Tienen toda la razón pero deben comprender que no es culpa mía tener los mismos horarios y costumbres que los españoles o que en esta residencia seamos más de una docena. Sin embargo debemos integrarnos y esta mañana he dado el primer paso: he comido en la cantina a las 12:30 con Erasmus extranjeros. Encima he recibido el piropo de Barbara y Moritz al decirme que desde que me conocieron hasta ahora he mejorado mi inglés =) Debido al buen tiempo (sol y ¡¡calor!!) hemos comido fuera por primera vez; mientras que en España está lloviendo, trelere trelere… La verdad es que la mañana ha sido muy productiva. En clase de danés soy el único español que resisto y cada vez veo que me gustan más las clases. La pronunciación me sigue costando pero luego me alegra ir por la calle y saber el significado de algunas palabras o verbos. Mads, el profe, hace las lecciones amenas por lo que las 3 horas se me apsan volando. Hoy tocó hacer un dictado, escribir un texto breve presentándonos y poner una palabra desconocida para nosotros en cada letra del abecedario.

Después de danés y la comida europea aproveche para darme un paseo por los confines de la universidad en bici. Descubrí que a escasos 20 metros de mi facultad hay cabras pastando, una casita de un agricultor con su terreno plantado y mucho mucho campo. Esto para un madrileño de ciudad causa impresión. De veras. Feliz y motivado me fui a la biblioteca a coger un libro en inglés y me quedé en ella leyendo durante una hora. La biblio es un sitio muy acogedor, con 3 plantas, muy moderna y organizada -como todo en este país-, grandes cristaleras que la hacen muy luminosa y con un sistema de reserva de libros peculiar. Tu llegas a una máquina, introduces tu carnet universitario, pones tu contraseña, pasas el código de barras, eliges la fecha de entrega dentro de un plazo y listo. Parece sencillo pero aquí al servidor le ha costado un buen rato averiguarlo. Mi danés no me llegaba para traducirlo todo y hacerlo bien a la primera.

En esto eran las 15:10 y llegaba yo a mi cuarto por fín para limpiar y recogerlo un poco cuando Claudia, Eva y Lurdes me convencieron para ir a Copenhague a pasar la tarde. Viendo el solecito en el cielo azul no me lo pensé 2 veces y allá que fuí. A la llegada a la plaza del ayuntamiento me esperaba la que iba a ser la primera manifestación danesa a la que asisto. Primero vimos los globos y banderitas que portaban un grupo reducido de personas y obviamente fuimos a olisquear a ver que se cocia. Nos explicaron que se congregaban delante del ayuntamiento para protestar por el recorte presupuestario en ayudas a bebes, discapacitados y ancianos. Nos inmiscuimos entre la gente -muchas familias con sus bebes y algunos jovenes- y cogimos una pancarta que no sabiamos que ponía. Una señora muy agradable con una cesta llena de galletas nos ofreció probarlas. Eran galletas de mantequilla, muy populares en estas tierras. Cuando me quise subir al muro para echarles una foto me encotnre con que en la plaza se habían congregados ya varios centenares de personas en un ambiente muy festivo, con conciertos y cánticos reivindicativos. O vete tu a saber de qué porque no entendiamos nada. Después de esto nos fuimos de compras. Bueno, más bien se fue Lurdes sola proque nosotros fuimos de “steal”. El otro día me recordaron que existe un verbo llamado “buy” pero no sé que significa. Una hora más tarde nuestras carteras estaban llenas de souvenirs.

Ayer volvimos a salir de fiesta por Copenhague y para mi sorpresa hay bastante ambiente a pesar de ser viernes. eso si, los daneses son bipolares. Entras en la discoteca y los ves a todo sentados en sofás y mesas disupestas al rededor de la pista de baile. Pero observas que también hay algunos que se suben a las barras de baile y mueven robóticamente su esqueleto. La cosa posteriormente se animó sin embargo yo me quedé sentado conociendo a 2 daneses, de los cuales ayer era el cumple de uno. A ritmo de “skal ” (brindis en danés) nos bebimos una botella de anís que encontramos por ahí. Al final salí un poco tocadito, tanto que me quedé dormido en la cama leyendo un libro hasta que sonó esta mañana el despertador. Ya saben, yo y mis cosas.

Por cierto, me he encontrado una compresa en mi mochila. No se de quién es ni que me la puso ahí. Quien sea que se pase a recogerla o la tiro.





Lady Madrid

22 09 2010

Pasear en bici por la Main Street de Roskilde escuchando en el mP3  la canción de Pereza, te hace recordar que no estas en tu barrio, que hace más de un mes que no ves a tus amigos, que no estudias en tu universidad, que no tienes a tus padres para que te hagan las labores de la casa, que no te sientas en un bar a tomar una cervecita despues del estudio, que las noticias que llegan de España te parecen lejanas y extrañas, que echas de menos el metro, el tráfico y la vida nocturna madrileña pero también las tapas españolas, la Liga, ver a tu equipo de barrio, madrugar para ir a trabajar al aeropuerto, encontrarte por sorpresa con alguien que hacia mil años que no veias, pasar largas horas en la calle hablando con amigos del colegio para saber que es de sus vidas, llamar al móvil de tu mejor amigo para contarle como te ha ido el día, esas lentejas de la abuela que siempre protestas cuando las hace pero que ahora las añora, saber que hoy hace sol… y mañana también, dormir en tu cama con tu almohada, pagar con euros, conducir tu coche escuchando la radio a tope,planear la próxima escapada al mar…

Aprovechando una de las hermosas tardes soleadas y sin viento que nos regala Dinamarca de vez en cuando, decidí irme solo en bici hasta Roskilde ginorando los planes matutinos de correr o ir al Tivoli. Por más que mi resfriado me lleve la contraria, necesitaba aire fresco y estar un rato solo. Un tiempo necesario para salir del engaño de que aunque hablo español y me junto con gente latina vivo en un país completamente diferente. Descubres que hay parques muy bonitos, adornados con flores y estatutas pero que son cementerios; averiguas que la gente en bici te hace señales para indicarte que va a girar a la izquierda; observas que puedes vivir en el centro de la ciudad pero tener un casa con jardín y sin vecinos al lado; verificas que a las 18:00 están los restaurantes llenos de gente que se dispone a cenar; sonries cuando miras y ves todo el campo verde, muchos árboles y demasiada fauna; te deprimes al encontrar que el “todo a cien” es un “todo a 10 DKK”; te alegras al saber que los daneses son ingenuos; te acostumbras a frenar la bici con los pedales para atrás;  te cabreas cuando a pesar de tus quejas la tecnologia de las persinas no ha llegado al norte de Europa y te ilusionas al aventurar la cantidad de incertidumbres que todavía te quedan por descubrir en este país.

Menos mal que esta noche iremos a Copenhague de fiesta. Los bares se llenan de Erasmus debido a que hay “happy hour”. El alcohol no quita las penas pero al menos las aplaza hasta mañana





Un país sin persianas

22 09 2010

Da gusto levantarse por las mañanas a las 11 despertado por los rayos del sol que atraviesan estas “persinas” inutiles que dejan pasar toda la claridad matinal. Ya se que no me puedo quejar porque al menos tengo algo que tapa mi cuarto de miradas indiscretas desde el exterior pero es que es asombroso la luz que hay en el cuarto desde las 7 de la mañana. encima la ventana no es que sea pequeña. Está claro que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Al menos hoy hace un día completamente despejado y eso lo perdona todo.

Por fin tengo clases por la tarde y no debo madrugar. Lo curioso es que la clase empieza a la 13:00 y termina a las 16:00, una prueba más de la difernete percepción del día que tienen los europeos. También hoy he sufrido lo que significa estudiar con Bolonia: debia de leerme 70 páginas de un manual para la clase de hoy. Viejos conocidos como la Teoria de los usos y las gratificaciones, la segmentación de la audiencia… me han alegrado la mañana.

La tarde española, es decir, apartir de las 16:00; se presenta con 2 planes: ir al Tivoli aprovechando que es gratis con la tarjeta de estudiante y la soleada tarde que se presenta o quedarme limpiando el piso y hacer footing. Si, footing. Ayer junto con Eva y Claudia empezamos con nuestra sesión de deporte y vida sana, corriendo 30 minutos sin parar por el campus universitario. Íbamos al trote pero bueno, por algo se empieza. El recorrido me permitió conocer el paisaje más allá del campues y comprobar, por si no lo sabía, que estamos en medio de la nada. Verdes campos, vacas pastando, hileras de árboles y al fondo el famoso molino de viento que atestigua que aquí corre una linda brisa todos los días.

Ayer hubo fiesta en Rockwool pero si me pongo a contarla llegaré tarde a clase asi que lo dejo en suspense y por la noche actualizo ;P